Las monedas digitales emitidas por bancos centrales (CBDC) están en tendencia durante los últimos meses, debido a diferentes causas, llevando una creciente cantidad de países a atender el llamado hacia la digitalización del dinero nacional, enfocándose en la economía y la transformación digital. Te presentamos, algunas claves y cómo están trabajando algunos de los países del mundo en materia de las CBDC

Durante los últimos años, los distintos avances relacionados a la digitalización de los pagos, con la creciente necesidad de evolucionar en la forma en que se percibe y dispone del dinero, han generado iniciativas centradas en monedas digitales que llegan para coexistir con el dinero físico y las finanzas tradicionales, pero también nuevas formas de dinero, como es el caso de las criptomonedas.

Si bien las criptomonedas aún son un terreno escéptico e ignorante por momentos para muchos gobiernos, autoridades, reguladores y personas, el crecimiento de éstas, sumado a otras iniciativas de dinero digital, marcaron el inicio de una visión de los encargados de las políticas monetarias hacia la economía digital, un punto que rápidamente escaló, luego del lanzamiento inicial del proyecto Libra y aún más tras los planes de China con el yuan digital.

Desde sus inicios, el proyecto Libra de Facebook contó con un prácticamente unísono sentimiento de rechazo, entre los diferentes líderes políticos y económicos del mundo, que señalaban que esta clase de instrumentos financieros podía «socavar la política monetaria de los países», además de representar un riesgo económico para las monedas fiduciarias y el sistema financiero como se le conoce.

Entre todo el ruido que generó la plataforma de pagos y moneda digital, Libra, que ya cambió parte de su promesa inicial ante la tarea de convencer y despejar las dudas de todos los reguladores antes de lanzarse formalmente, como prometió el CEO de Facebook ante el Congreso de Estados Unidos, Mark Zuckerbergdisminuyendo así sus aspiraciones globales, que tanto preocuparon a los reguladores debido a la masiva exposición a miles de millones de personas en todo el mundo por parte de Facebook y su red de medios sociales, Messenger, Instagram y Whatsapp, además de otros temas de seguridad y privacidad.

Sin embargo, más allá de la atención negativa que recibía y recibió el proyecto Libra, parece que algunos países tomaron nota y entendieron la necesidad de avanzar en el camino del dinero digitalya sea con fines de evaluar el sistema financiero tradicional o para cuidar sus espaldas ante iniciativas nacidas desde el sector privado, y un ejemplo de esto, llegó rápidamente ese mismo año cuando China anunció tanto el despliegue nacional de la tecnología blockchain, como los primeros pasos de una versión digital de su moneda nacional, el yuan digital.

Vale acotar, que las políticas monetarias de los países corresponden a los bancos centrales, por lo que el concepto de dinero digital que sea emitido y respaldado por las autoridades y gobiernos de las naciones, llega en la figura de las monedas digitales emitidas por bancos centrales (CBDC).

CBDC en tendencia durante 2020

Un reciente estudio del Banco de Pagos Internacionales (BIS), destacó justamente los avances del yuan digital en China y los primeros pasos de Libra, como dos factores que despertaron el interés creciente por las CBDC durante el 2020, donde ya ante esta tendencia se alimenta la carrera por las monedas digitales en el mundo, incluso, la «batalla de las monedas digitales», al tratarse ya en muchos casos parte de las políticas económicas de los países.

Ya muchas naciones han sumado esfuerzos considerables a la idea de una moneda digital nacional, aunque cada uno en diferentes escalas, mientras que algunos aún estudian el concepto, otros avanzan en la etapas tempranas de pruebas de desarrollo e infraestructura, pero en general, la experimentación y análisis del concepto es la corriente.

Incluso, firmas del sector privado también visualizan el futuro de las CBDC, como el caso de los gigantes de pagos, Mastercard, que presentó una plataforma para realizar pruebas de CBDC, mientras que Visa, también centra su atención en las monedas digitales nacionales, al igual que en las criptomonedas y la tecnología blockchain.

Recientemente, por ejemplo, el Banco Central Europeo (BCE) formalizó el inicio de una estrategia conjunta con respecto a la idea de un euro digital, iniciando un periodo de consulta pública y estableciendo parámetros dentro de la zona europea para darle sentido a la iniciativa en su fase experimental y de estudio, ya que consideran «deben estar preparados para que nuestra moneda sea adecuada para el futuro», en palabras del miembro del Consejo Ejecutivo del BCE, Fabio Panetta.

¿Cuáles países están avanzando en la idea de una CBDC nacional?

Con los avances en el área durante 2020, visualizamos brevemente cuáles son algunos de los principales países y regiones del mundo que están desarrollando o trabajando en monedas digitales nacionales, así como cuáles aún no consolidan la idea formalmente.

China

Posiblemente el país más avanzado dentro del área de una moneda digital nacional, China continúa realizando pruebas pilotos del yuan digital en ciudades estratégicas de la nación, principalmente, enfocadas hacia los pagos minoristas. La CBDC china, también es conocida e impulsada desde la nación asiática como Digital Cash and Electronic Payment –Dinero Digital y Pago Electrónico- (DCEP) .

La visión del Banco Central de China, es la de emitir antes que nadie una moneda digital nacional, con la idea de forjar la internacionalización del yuan y reducir la dependencia del dólar en la economía mundial, mientras que el control de la fuga de capitales y disminuir el dominio de los pagos digitales en el país por parte de gigantes tecnológicos como Alibaba y Tencent, también es parte de la visión del gobierno nacional para el desarrollo del yuan digital, del que aún no se conoce formalmente un cronograma para su lanzamiento.

Reportes desde el país, aseguran que la idea es tener una moneda digital nacional de cara a los próximo Juegos Olímpicos de Invierno en 2022 que se desarrollarán en Beijing. Por lo pronto, las pruebas del yuan digital han procesado más de 100 millones de dólares en transacciones, y recientemente, continuaron las pruebas relacionadas con los pagos en comercios, al obsequiar mediante un sorteo 200 yuanes -30 dólares- en su versión digital a los habitantes de la ciudad de Shenzhen con los que podrán realizar compras entre el 12 y el 18 de octubre.

Estados Unidos

Como un país tecnológico y económicamente potencia en el mundo, Estados Unidos no esquiva la idea de una moneda digital nacional, un concepto que, como explicó recientemente el Secretario Adjunto del Tesoro, Justin Muzinich, corresponde tanto a la Reserva Federal como al Departamento del Tesoro estadounidense. En este sentido, el dólar digital es «algo que estamos estudiando», indicó Muzinich, asegurando que la Reserva Federal ya estaba evaluando las CBDC, con la entidad de Boston midiendo el potencial de un dólar digital, explica un informe de CoinDesk.

Aunque aún no ha logrado consolidarse el enfoque, ya existen voces desde el parlamento, el sector privado y gubernamental, que piden avances con respecto al dólar digital. El proyecto Dólar digital, liderado por antiguos líderes dentro de la Comisión de Comercio de Futuros Productos Básicos (CFTC), que integran la Fundación Dólar Digital, así como la empresa Accenture, es una de las voces que busca promover el desarrollo de un dólar digital en Estados Unidos. Conjuntamente, los pasos de China también son un punto a considerar para Estados Unidos al momento de evaluar una emisión del dólar digital.

Europa

Con el reciente impulso por parte del Banco Central Europeo, ya el euro digital se convirtió en un territorio a considerar para los diversos países que forman parte de la Unión Europea, mientras que un proceso de consulta pública vinculado que iniciará el 12 de octubre, permitirá a la institución avanzar en la materia CBDC a buscar las consideraciones de diferentes representantes y participantes involucrados en la industria tecnológica y financiera, así como ciudadanos europeos.

Francia, Italia, España, Suecia, Alemania, Holanda, Reino Unido -en proceso de salida de la UE- y Estonia, son algunas de las naciones europeas que han entrado en contacto con la idea de una moneda digital nacional y el euro digital, que ya desde la presidencia del BCE, que lidera Christine Lagarde, han aclarado que no llegará para reemplazar el dinero en efectivo.

Este punto es parte de las consideraciones mostradas por el BCE, a través del reporte donde se establecieron los primeros pasos formales para el desarrollo del proyecto digital de la zona euro, y donde se indica que la institución «debería estar dispuesta a plantear la emisión de un euro digital».

En el reporte de la institución, se abordan posibles diseños, funcionalidad, consideraciones legales, enfoque técnico, así como en el plano organizacional y posibles efectos para el euro digital, que debe ser «diseñado cuidadosamente», afirma el BCE. Desde ahora, todos los bancos centrales pertenecientes a la zona euro, explorarán, estudiarán y desarrollarán pruebas relacionadas al euro digital.

Japón

El caso de Japón, corresponde a uno de los países que con el pasar de los últimos meses, más está buscando avanzar con respecto a la concepción de una CBDC nacional, un yen digital, ya que tras descartar durante meses una posible emisión a corto plazo, cosa que aún mantienen presente pero dando espacio para pruebas en el área, el Banco Central del país asiático ya estableció la CBDC como una «prioridad» para la institución, según explica un ejecutivo de la misma.

Desde el punto de vista político, también están realizando presión para que el gobierno nacional japonés avance rápidamente en la emisión del yen digital, ya que para el Partido Liberal Democrático (PLD) japonésla CBDC debe ser una de las claves para la nueva visión económica a la que debe integrarse en país luego de la pandemia Covid-19, considerando que llegará un «nuevo orden internacional» para el cual deben prepararse también en el ámbito económico. Otra de las claves que impulsa la idea del yen digital, es la necesidad de no perder pisada a los pasos de su vecino continental China en la materia de monedas digitales nacionales.

Corea del Sur

Al igual que Japón, y alineado en la visión de no perder el paso a los planes de la vecina China, el Banco Central de Corea del Sur parece avanzar poco a poco en su estrategia nacional con respecto a una CBDC nacional, en este caso, un won digital. La institución conformó un grupo dedicado a la evaluación de los desafíos relacionados a la emisión de la divisa digital. Recientemente, la entidad reveló que para el próximo 2021, el primer trimestre concretamente, iniciará una nueva fase de distribución y circulación para la moneda digital, que se realizará utilizando además una plataforma blockchain.

Canadá

Desde Canadá, han sido minuciosos con la idea de las CBDC. De hecho, recientemente, un informe del Banco Central del país norteamericano, explicaba sobre los riesgos de las CBDC en cuanto a temas de privacidad en su diseño, de cara a la infraestructura utilizada para garantizar la seguridad de los usuarios, que mencionan es de vital importancia ante la posible emisión de una CBDC, mientras que una moneda digital basada en el anonimato, traería consigo riesgos de seguridad específicos.

Ya el Banco Central de Canadá mostro sus consideraciones con respecto a una CBDC desde inicios de este 2020, cuando un documento de la institución explicó que el diseño de una moneda digital debe contar con propiedades básicas a nivel financiero, que permitan integrarse con servicios adicionales, pero que los desafíos en cuanto al diseño y la construcción de la misma, aún requieren mayor investigación.

Brasil

En la región de América LatinaBrasil también dio sus primeros pasos con respecto a una moneda digital nacional, al establecer un grupo de trabajo que se dedicará a evaluar la viabilidad de la iniciativa, así como a estudiar puntos relacionados con la infraestructura, emisión y regulación de la misma.

De hecho, el real brasileño, podría llegar para el año 2022, según afirma el mismo presidente del Banco Central de Brasil, quien considera este plazo, un tiempo prudencial que permita a la institución y todos los involucrados en el desarrollo de la CBDC, trabajar para obtener una versión digital del real que cuente con todas las implicaciones necesarias para garantizar su eficiencia, tanto en términos tecnológicos, seguridad y uso por parte de los consumidores.

Brasil, es el segundo país de Sudamérica que explora la idea de una CBDC, luego de Uruguay, que probó su e-Peso en una prueba piloto en 2017, pero que desde entonces no ha formado parte de la política económica del país, ni tampoco se han realizado avances de cara a un lanzamiento por parte del Banco Central de Uruguay.

Australia

Por su parte, en Australia aún no consideran que haya necesidad para una moneda digital emitida por el Banco Central, como menciona la misma entidad a través de un documento donde expone diferentes razonamientos con respecto a las CBDC, y cuáles serían los tópicos para lo que consideran no es aún un escenario de políticas públicas para la entrada de un proyecto de moneda digital para el país.

El Banco Central de Australia considera que, por el momento, el uso del dinero en efectivo es lo suficientemente aceptado como para no responder a la necesidad de dinero digital, mientras que también cree que el sistema de pagos electrónicos del país, así como la demanda limitada de una CBDC, son otros factores que impulsan la idea de que un dólar australiano digital, no es pertinente en este momento.

Definen las características y fundamentos de las CBDC

Conjuntamente a los bancos centrales de Reino Unido, Suiza, Suecia, Japón, Canadá, la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central Europeoel Banco de Pagos Internacionales presentó recientemente una propuesta que busca presentar los principios que deben cumplirse, en cualquier país, para lograr completar una idea de CBDC integral, así como elementos clave de sus características y el funcionamiento.

Entonces, ¿cuáles son estos fundamentos y características?

En concreto, el estudio menciona los tres principios clave con respecto a la emisión de una CBDC, que son la convivencia con el dinero en efectivo y otros tipos de pago, ir en el mismo camino de  los objetivos políticos y no atentar contra la estabilidad financiera, así como promover «innovación y eficiencia».

Luego, basados en estos principios, el Banco de Pagos Internacionales y los otros seis bancos centrales del mundo, señalan que aparecen características que cualquier CBDC debe tener, pensadas en cuanto a éstas como instrumentos, su sistema y a nivel institucional, que son la resiliencia y seguridad, la conveniencia, interoperabilidad, respaldo normativo y jurídico, así como ser funcional junto al sector privado para promover la competencia.

En general, las monedas digitales nacionales han entrado en un plano internacional durante este 2020, además de todas las consideraciones iniciales que explicamos anteriormente, también se suma el hecho de responder ante la crisis generada por la pandemia Covid-19, un hecho que obliga a las instituciones a explorar alternativas al dinero físico y al sistema tradicional como se le conoce.

Sin embargo, algunas cuestiones relacionadas a la inclusión financiera, atender a la población desbancarizada, los pagos transfronterizos y proveer herramientas económicas adaptadas a los nuevos tiempos, suponen desafíos que deben ser abordados por los encargados de las políticas económicas, que además ven cómo las finanzas descentralizadas basadas en la tecnología, ocupan un lugar cada vez más importante entre las personas.

Salvo el caso de China, que parece apuntar a ser el primer país en emitir su moneda digital, aún no se ve un lanzamiento generalizado a corto plazo para las CBDC, que recién viven un periodo mediático importante en este 2020, pero los próximos meses y posiblemente la primera parte del 2021, sea una clave de cara a entender cuáles podrían ser las primeras naciones en avanzar hacia una versión digital de sus monedas locales o cuáles decidirán no avanzar por ese camino. Por lo pronto, la discusión sobre las CBDC parece apenas iniciar.