Panorama Salud Pública: ¿Qué fue del programa SIDRA? 

Diez años pasaron desde que, en 2008, el Ministerio de Salud licitó el Convenio Marco CM-06-2008 de Software de Salud y Servicios Informáticos Asociados para el programa SIDRA. Ahora, consultamos tanto a sus usuarios como sus protagonistas ¿funciona? Y este fue el resultado de una política pública dirigida a la modernización de la Salud. 

El Sistema de Información de Redes Asistenciales (SIDRA) es un programa de los Servicios de Salud de Chile, que tiene como misión mejorar la calidad y eficiencia en el sistema de salud, al proveer software que automatiza la entrega local de cuidados e intercambiar información clínica. 

En diciembre de 2008, el Ministerio de Salud licitó el Convenio Marco CM-06-2008 de Software de Salud y Servicios Informáticos Asociados, destinado a apoyar procesos básicos de informatización, en particular aquellos que apuntaban a la integración de las redes asistenciales. Tuvo como prioridad el mundo hospitalario como para la APSAgendaReferencia y Contra referenciaRegistro de Población en ControlDispensación de Fármacos, finalmente, Urgencia. 

Luces y sombras del sistema 

Actualmente, la implementación del Registro Clínico Electrónico (RCE) tiene un alcance del 81,3% en centros de atención primaria y un 75,2% en hospitales. Escenario que, algunos profesionales del sector observan, contribuyó a facilitar una serie de problemas cotidianos en la Salud Pública. 

Si quieres ver la historia clínica del paciente, no tienes que ver una ficha de papel, comenta la odontóloga del Cesfam La Faena en Peñalolén, Dominique Leyton. “Puedes ver los registros de atención en línea, eso es muy positivo, porque a veces los mismos pacientes no recuerdan la información y puedes corroborar sus enfermedades”. 

Hace cinco años, desde 2014, comenzó a implementarse este registro clínico en 120 establecimientos de atención primaria y 40 hospitales. 

La doctora Leyton recalca que “hacer las derivaciones por internet con otros centros, resulta muy práctico, porque antes a los pacientes se les perdía el papel de la derivación al hospital, y ahora, eso les llega al mail”. 

En esa línea, el sistema prometió que en la medida en que los registros electrónicos de los pacientes puedan compartirse fácilmente y con seguridad. Así, los pacientes no tendrían que volver a crear su historial médico cada vez que son derivados a un médico diferente o institución de cuidados de salud.  

“A veces cuando se ha caído el sistema, no hay buen soporte y no tienes acceso a la ficha. Quedaste en blanco. En general, es un cambio bueno, pero tienes un registro de años de la ficha física”, añade la dra. Leyton. 

En los hospitales, la evaluación también es positiva, la estudiante de enfermería, Carla Corvalán, nos relata su experiencia en los hospitales Exequiel Gonzales Cortés y en Roberto del Río en la Unidad de Paciente Crítico. “Estos sistemas han facilitado la conexión de los pacientes, después que son dados de alta. Muchas veces los pacientes eran dados de alta con horas al Cesfam, con interconsultas que no se realizaban, porque el servicio de baja complejidad no estaba informado de esto”, señala. 

La enfermera Corvalán explica que antes cuando el registro era en papel, era más difícil ver la evolución del paciente. El control y todos los procedimientos desde la atención primaria hasta la hospitalización quedaban registrado en esta plataforma cibernética para que otras personas puedan verlo. Así saben desde un comienzo el proceso de la enfermedad. Si no asistió a un control cardiovascular, obviamente, no se daban cuenta que este paciente tenía una descompensación. “A facilitado el seguimiento de los pacientes y el cumplimiento de las indicaciones que se le dan”, asegura Corvalán.  

Además, la doctora Leyton agrega que llevar mejor la estadística y tus propias metas como, por ejemplo, cuántas altas llevas y así hay un censo de la población. En la farmacia puedes ver el stock. Todo eso ha resultado más fácil”.  

Sin embargo, en el diario La Tercera, Marcos Vieyra, gerente comercial de Citrix en Chile -compañía que suministra tecnologías de virtualización de servidores para SIDRA-, expresó su preocupación y comentó que “es necesario tener una política nacional de ciberseguridad, que impulse la creación de un marco en donde los datos de pacientes estén resguardados, sin temores de hackeos o fugas”.