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Revista Digital – Informaciondemercados

Varios hitos marcó la Unidad de Fomento (UF). Se incrementó un 13,3% en un año y en sólo 14 meses se encareció 5.000 pesos y pasó así la barrera de los 35.000 pesos este miércoles por la intensa inflación que hemos tenido este 2022.

Pero lo más sorprendente es cuando se ejemplifica lo que están sufriendo todos los deudores de servicios indexados a ese instrumento, como los créditos hipotecarios: una persona con un dividendo de 15 UF, el 31 de enero pagó 468.180 pesos y por esa misma cantidad de UF el 31 de diciembre tendrá que cancelar 526.665, 58.485 pesos más por esta inédita escalada de precios.

“Eso refleja el incremento del índice de Precios al Consumidor (IPC) que hemos visto en el último tiempo, que venía del 2021 y que empeoró aún más este año por los efectos internacionales, como el conflicto de Ucrania y Rusia. Ha sido muy inédito a lo que estaba acostumbrado Chile”, dice Juan Ortiz, economista senior de Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales.

Tomás Flores, economista senior de LyD, añade que la UF es el símbolo que resalta en este periodo de alta inflación pero que su protagonismo fue mucho menor en años pasados porque se mantuvo a raya el alza de los precios. “Entre el año 2010 y 2019, el aumento del IPC fue de 3,1% promedio y a eso estábamos acostumbrado, la UF se movía poco”, recuerda. De hecho, recién llegó a los 30.000 pesos en septiembre del año pasado y demoró una década en subir 10.000 pesos y llegar a ese nivel.

La UF se reajusta diariamente a partir del día diez de cada mes y hasta el día nueve del mes siguiente tras conocerse los datos del IPC, y así como sube en periodos de inflación también puede bajar en periodos en que se constata un IPC negativo.

¿Por qué se indexa la UF a créditos hipotecarios? “Esto en general se aplica a precios que tienen un contrato o una relación de largo plazo y se evita con la UF la incertidumbre de la inflación. Si no se indexa a UF lo más probable es que el banco o la entidad financiera aplique a un crédito hipotecario una tasa de interés mucho más alta a las actuales (están en 4,64% promedio anual) y seguramente estarían más cerca de un crédito de consumo, que superan el 20% anual, que justamente son en pesos y no se cubren de la inflación”, dice Alejandro Weber, decano de la Facultad de Economía y Gobierno de la Universidad San Sebastián.

Flores agrega que se podrían revisar algunos servicios que cambian sus contratos anuales y que son reajustados en UF, como algunos colegios. “Esos son contratos más cortos y que se debería fijar una cuota mensual fija. En ese tipo de servicios es menos justificable cobrar en UF”, asegura.

Para Wagner los contratos de arriendos, por ejemplo, se deben revisar anualmente y aplicar la inflación correspondiente, pero sin UF. Por otro lado, asegura, mirando el lado positivo del alza de la UF, es que algunos instrumentos de ahorro, como ciertos depósitos a plazo, generan una rentabilidad real, sobre la inflación. “Además, los pensionados gracias a estar indexados en UF sus pagos también logran en parte aminorar los efectos de la inflación”, asegura Wagner.

Jennifer Rivera, vicedecana de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, comenta que es muy complicado jugársela con que se viene una desaceleración en el valor de la UF en la primera parte de 2023, sobre todo tras el sorpresivo IPC de noviembre (1%), pero asegura que hay señales de que los altos precios deberían ir cediendo. “El próximo año deberíamos estar convergiendo a niveles de inflación menores, a los que estábamos acostumbrados en Chile“.

Ortiz, economista de la UDP, recuerda que la estimación del Banco Central es que la inflación el 2023 debería cerrar en 6,6% y que con esa variación la UF, en algún momento del próximo año, va a superar la barrera de los 36.000 pesos

Un dividendo de 15 UF costaba el 31 de enero 468.180 pesos, y ahora el 31 de diciembre tendrá que pagar 526.665 pesos.

Pequeña Historia

La Unidad de Fomento (UF) fue creada en 1967, tiempos de híper inflación, para proteger el ahorro de las personas o para que el dinero no perdiera el poder adquisitivo al retirarse, pero en la década del 70 pasó al sistema crediticio y para el cálculo del precio final de algunos servicios. En todo caso, según Tomás Flores, economista senior de LyD, en la década del 50 la Corfo ya usaba esta indexación en los llamados créditos de fomento y de ahí el nombre de la unidad de pago.