La Organización Mundial de la Salud (OMS) introdujo “Mis cinco momentos para la higiene de manos”, con la finalidad de enfatizar los principales momentos en los cuales se debe realizar la higiene de manos para minimizar el riesgo de contaminación cruzada entre el trabajador de la salud (HCW), en sus funciones de atención del paciente, y el paciente mismo.

Está bien establecido que el ambiente hospitalario puede actuar como un reservorio de microorganismos. La higiene de manos puede no ser suficiente para proteger a los pacientes, y una mayor atención al entorno del paciente debiera ser investigada. En una reciente publicación de Vital Signs, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) señaló que las tasas de la bacteria Staphylococcus aureus se han estabilizado, a pesar de años de atención a las medidas de prevención.

Los entornos de atención médica, como cuidados intensivos, cuidados intensivos a largo plazo y centros de enfermería especializada en largo plazo, generalmente tienen limpieza y desinfección de superficies solo una vez al día. Las agencias gubernamentales recomiendan una limpieza más frecuente si se espera que la suciedad o la gravedad del paciente sean mayores.

Un modelo matemático que analiza la transmisión de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA) estimó que limpiar las superficies de alto contacto dos o tres veces por hora sería eficaz para limitar el movimiento de MRSA en un entorno de atención médica. Attaway et al. proponen limpiar los rieles de la cama cada dos horas, debido la recuperación de las bacterias en el tiempo.

La habitación de un paciente puede ser un lugar muy concurrido. Cohen et al. encuentran que durante el transcurso de las horas de vigilia (5:00 am a 8:00 pm) hubo, en promedio, 5,5 ingresos por hora y más de 80 ingresos a la habitación de un paciente durante esas 15 horas. Huslage et al. observan que, en una unidad médico / quirúrgica, la barandilla lateral de una cama se puede tocar en promedio 3,1 veces por ingreso a la habitación. Combinando estos números, (5,5 entradas multiplicadas por 3,1 contactos multiplicado por 15 horas) una barandilla lateral puede ser tocada más de 200 veces al día. Este nivel de actividad puede fácilmente contaminar superficies en las habitaciones del hospital con microorganismos del paciente u otros transmitidos por los trabajadores de la salud. Esto plantea la pregunta de si es suficiente con que los Servicios de Higiene limpien las barandillas sólo una vez al día. Las prácticas de cuidado de la salud de nuestros pacientes pueden incrementar los organismos en el ambiente varias ocasiones durante el día, y se debe tomar en cuenta la limpieza y desinfección en el transcurso de los procedimientos / actividades de atención al paciente.

Momentos Claves en la Desinfección de Ambientes (TMED) es un modelo heurístico basado en el riesgo, que propone limpieza y desinfección adicionales dentro de la zona del paciente, basado en un concepto similar al desarrollado por la OMS para la higiene de las manos.

Figura 1: TMED consta de cinco eventos de atención que deben impulsar una limpieza y desinfección adicionales dentro de la zona del paciente, para abordar el riesgo que el aumento de la contaminación en el medio ambiente podría crear para el paciente y para reducir el riesgo potencial de contaminación cruzada por parte del trabajador de la salud 
  • Momento 1 TMED: Antes de colocar alimentos o bebidas sobre una mesa para cama 
  • Momento 2 TMED: Antes y después de cualquier procedimiento aséptico. Por ejemplo vendaje de heridas, inserción/cambio/cuidado de línea o catéter. 
  • Momento 3 TMED: Después de cualquier procedimiento/tarea que involucre heces o secreciones respiratorias (por ejemplo, succión) dentro del espacio de la cama del paciente 
  • Momento 4 TMED: Después de bañar a un paciente 
  • Momento 5 TMED: Después de que algo usado en o por el paciente entra en contacto con el piso 

IMPLEMENTACIÓN

La publicación “Mis cinco momentos para la higiene de las manos” de la OMS reconoce que el desinfectante para manos a base de alcohol (ABHR) debe colocarse en el punto de atención, donde el Personal de Salud puede acceder fácilmente al producto para realizar la higiene de las manos en los momentos designados. 

Los trabajadores de la salud deben tener las manos limpias para brindar una atención segura. El valor de las manos limpias es limitado si el PS luego toca superficies sucias, creando un riesgo de contaminación para el paciente que recibe atención o para los pacientes posteriores, donde la diseminación de organismos patógenos puede aumentar el riesgo de infección. 

Para que TMED tenga éxito, se necesita un desinfectante registrado por la Agencia de Protección Ambiental (EPA) dentro o cerca de la zona del paciente, similar a la provisión de ABHR en el punto de atención. El desinfectante ideal debe ser seguro y eficaz contra un amplio espectro de microorganismos de preocupación y debe estar accesible dentro de la zona del paciente o cerca del punto de atención. Esto permitiría al PS realizar la actividad esperada sin tener que salir de la zona del paciente para acceder al desinfectante. En el siguiente cuadro se muestra la clasificación de distintas superficies, dentro de la habitación de un paciente, de acuerdo a la frecuencia con la que son tocadas. 

Para que los trabajadores sanitarios cumplan con las expectativas de estos momentos de desinfección ambiental, el agente ideal serían toallitas desechables, pre humedecidas, no peligrosas (no requieren equipo de protección personal) y que no requieran enjuague, instaladas junto a la cama. Las toallitas desinfectantes con la clasificación de toxicidad más baja de la EPA de Categoría IV también permitirían a la familia y a los visitantes limpiar y desinfectar si así lo desearan. 

El modelo TMED se desarrolló para abordar las brechas en la limpieza ambiental que existen en las prácticas actuales de atención al paciente, no para reemplazarlas. Es probable que la introducción de este concepto encuentre resistencia en un entorno de atención médica ajetreado donde todos los trabajadores sanitarios ya pueden sentirse presionados para realizar tantas tareas como sea posible en un turno, y donde el personal de enfermería puede no considerar que es su función realizar la limpieza ambiental. 

La tabla que se muestra en la Figura 2 se desarrolló para establecer el número posible de toallitas desinfectantes adicionales que se usarían por turno o por día. El uso de esta tabla en diferentes áreas de un hospital facilitará la introducción de los conceptos de TMED al personal. Cada hospital que considere TMED utilizaría su propio equipo multidisciplinario para identificar los procesos de la organización. 

Figura 2: Esta tabla basada en los Cinco Momentos Claves en la Desinfección de Ambientes (TMED) permite a los usuarios establecer el número posible de toallitas desinfectantes adicionales que se utilizarán por turno o por día. Crítico, Unidad de cuidados crítico; Med/Quirúrgica, unidades de atención médica / quirúrgica; Número mínimo / máximo, mínimo y máximo de toallitas necesarias por día por paciente. 

Cualquier capacitación sobre TMED debe anticipar el refuerzo de cómo este enfoque complementa el uso de precauciones estándar e imita los “Cinco momentos para la higiene de manos” (Tabla 1). La institución necesitará trabajar con el equipo de atención médica para decidir quién llevará a cabo la capacitación.