A la fecha, el acuerdo que han mantenido ambas partes por más de una década ha permitido que estudiantes de postgrado de carreras de la Salud y docentes de la casa de estudio fortalezcan sus conocimientos sobre el Sistema RAYEN en el marco de sus Campos Clínicos, promoviendo el buen registro sanitario y colaborando en la mejora continua de la plataforma.

La empresa con mayor trayectoria y cobertura en Tecnología aplicada para el sector sanitario del país, Rayen Salud, cuenta con una política de colaboración que promueve el vínculo efectivo con la Academia, que aborda cuatro verticales estratégicas de trabajo: la cooperación y difusión científica; la investigación aplicada; la formación y educación de docentes de carreras de la salud y estudiantes de postgrado; y el desarrollo y certificación de profesionales clínicos en el ámbito de las eHealth. 

Una de las casas de estudio que mantiene este tipo de acuerdos con la compañía es la Universidad de Chile, que primero contó con un alcance acotado sólo a la Escuela de Salud Pública y que ya hace tres años se amplió a toda la Facultad de Medicina, buscando generar sinergias que aportan en una mejor atención a las personas a través de la colaboración privada-académica. 

“La Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, con sus 179 años de trayectoria, es sin duda una eminencia en materia de investigación y desarrollo científico para el sector Salud, formación de profesionales sanitarios y colaboración pública-privada-académica, en beneficio de una atención en salud más oportuna, segura y de calidad para las personas. Por ello, para nosotros como organización es un orgullo tener un convenio de cooperación con esta casa de estudios, que ha permitido aportar en la capacitación de estudiantes de postgrado y docentes sobre el Sistema RAYEN, en el marco de su ejercicio en los Campos Clínicos”, señaló Carolina Zerega, gerente de Comunicaciones y Marketing de Rayen Salud, que a su vez se encarga de este tipo de convenios con la Academia. 

“Si bien la pandemia desaceleró los planes que teníamos ambas partes para abordar otros ámbitos de este acuerdo, hoy coincidimos que llegó el momento de seguir avanzando, principalmente en investigación y difusión clínica conjunta”, agregó Zerega. 

En ese sentido, la Dra. Isabel Segovia, profesora titular y directora de Convenios de Campos Clínicos de Atención Primaria de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, explicó que esta segunda etapa del acuerdo con Rayen Salud añadirá a lo que ya está en marcha “cooperación científica en docencia e investigación y difusión de conocimientos científicos; con especial énfasis en la realización de investigaciones conjuntas, que sean un aporte en la optimización de la gestión de la salud y la mejora en la atención sanitaria a la población”.       

“Partimos este convenio apoyando la formación en el Sistema RAYEN de los académicos y estudiantes de postgrado, fortaleciendo el buen uso del Registro Clínico Electrónico en el ejercicio de los Campos Clínicos, promoviendo el intercambio permanente de información, documentación, asesoramiento y retroalimentación en terreno sobre la performance del sistema. En esta segunda etapa nos propusimos avanzar en la generación de conocimientos, de la mano del área de Investigación de nuestra Facultad de Medicina, en conjunto con el equipo experto de Rayen Salud”, agregó la profesional de la casa de estudio. 

La importancia de promover la colaboración pública-privada-académica en Salud

Para la Dra. Segovia, este tipo de convenios se enmarcan en una esencia país de buscar sinergias tras un objetivo común, puesto que “toda colaboración en beneficio de la gente es positiva”. 

En ese sentido, la profesora titular de la Facultad de Medicina explicó que “en Chile hay una tradición de colaboración entre lo asistencial, lo académico/docente y el sector privado, que en los últimos años se ha ido incrementando con el uso de la Tecnología. Esto, en concreto, para aunar fuerzas y saberes en busca de aportar en una mejor salud para las personas”. 

“Un claro ejemplo de esto es la incorporación del Registro Clínico Electrónico, que fue fundamental para otorgar atenciones en salud más oportunas, seguras y de calidad para la población, donde la colaboración público-privada fue clave, puesto que el sector privado contaba con el conocimiento experto en la materia y los profesionales de la salud sabían de las necesidades de la Red Asistencial a las que los sistemas debían dar cuenta”, agregó la profesional.  

“Recuerdo que cuando comenzó a desarrollarse e implementarse el Registro Clínico RAYEN, la empresa salió a preguntarnos a los entonces usuarios de la Atención Primaria de Salud (APS) sobre lo que necesitábamos y así ajustó el sistema a lo que requeríamos para atender mejor a las personas. Qué mejor ejemplo de colaboración es esa. Y es precisamente en ese espacio donde la Academia puede seguir aportando, para identificar las mejoras que se pueden hacer en los sistemas que hoy están en uso por parte de los Establecimientos de Salud y ese fue uno de los objetivos de la primera etapa de este convenio, que hoy buscamos seguir impulsando”, concluyó la Dra. Segovia.