Hoy más que nunca, la fuerza laboral toma protagonismo para materializar la evolución digital de las compañías y organizaciones. Se trata, paulatinamente, de producir, buscar y retener profesionales cada vez más escasos. 

Santiago, 9 de mayo de 2022.- Hasta hace muy poco tiempo, la tesis de que la tecnología venía a reemplazar a los humanos era masiva. Y aunque sigue latente, la realidad es crítica en las áreas de tecnologías: hay una escasez de profesionales.  

La tríada compuesta por las personas, los procesos y las herramientas es la que hace que las compañías operen en el día a día. Sin embargo, sin el recurso humano no hay transformación y por ello hoy encontramos un foco permanente en sus capacidades, surgiendo conceptos como el upskilling y reskilling. 

“Hay muchos procesos automatizados, remotizados y robotizados que nos asombran, pero no reemplazan a la gestión humana. Se apuesta no solo por producir nuevos profesionales, sino también por retener a los existentes ofreciendo una actualización constante de sus conocimientos y desarrollo de nuevas capacidades”, explica Jorge Yaqui, director de tecnología de CoasinLogicalis. 

Ciertamente, las habilidades digitales son el foco del progreso. Según las Tendencias laborales 2022: componentes clave para el futuro del trabajo de EY, los nuevos esquemas laborales se han enfocado en cubrir seis áreas para lograr un abordaje integral focalizado para entender a los colaboradores y sus realidades: eficiencia operativa, aprendizaje continuo, experiencia, gestión de cambio, cultura y diseño organizacional. 

“Desde un cambio conceptual de la vida laboral, la flexibilidad es la piedra angular. Las nuevas generaciones quieren una mejor calidad de vida y que sus actividades se compatibilicen entre el desarrollo profesional y personal”, detalla Yaqui.  

Confianza: un eslabón crítico 

A partir de metodologías y parámetros de eficiencia basados en objetivos, resultados y métricas, los colaboradores y empresas construyen relaciones de confianza. Según EY, el 72% de las empresas ha cambiado y mejorado su cultura, brindando mayor flexibilidad a los colaboradores en cuanto a dónde y cuándo trabajan. 

“Hoy se habla del salario emocional, que se trata de todos aquellos elementos no pecuniarios que son relevantes al tomar la decisión para quedarse en una empresa. No es solo dinero, es también el clima, la flexibilidad, la experiencia, el respeto, la colaboración, políticas de capacitación y entrenamiento constante, así como una clara línea de crecimiento profesional. Cuando le ofreces eso, puedes generar compromiso y satisfacción”, afirma Yaqui.  

En este momento, las compañías viven desafíos para diseñar modelos de trabajo que se adapten al entorno y que estén preparados ante los cambios que puedan surgir. Y que a su vez le permitan a sus colaboradores ejercer una adecuada integración entre su vida personal y profesional. 

“La necesidad es agresiva. Según EY, por cada profesional en Latinoamérica relacionado con actividades tecnológicas, en 2024 se necesitarán siete. En ese sentido, el camino está a cuestas”, puntualiza Yaqui. 

Hacia dónde va la labor humana 

La capacidad y el criterio para proveer un buen servicio son elementos protagónicos en los procesos de una empresa. Hoy, en una era basada en la economía digital, las personas cumplen ese rol protagónico basado en información. 

”Frente a la capacidad que tenemos hoy, y que se espera sea mayor aún en el futuro, de recopilar gran cantidad de datos a través de diversos medios y dispositivos, tenemos la gran oportunidad de encauzar el uso de la información que se pueda generar a partir de ellos. Son y serán críticos para un futuro cada vez más exigente y ávido de recopilación, análisis, y administración. De esta forma, se agregará no solo valor a las compañías, sino que ayudará en el desarrollo y crecimiento de las economías y países”, sentencia Yaqui. 

La guerra por el talento comenzó. Mientras, el presente y futuro van a gran velocidad, el camino indica seguir actualizando y flexibilizando los modelos laborales para dinámicas de negocios que comiencen con colaboradores actualizados en sus conocimientos, empoderados, mejorando sus habilidades, comprometidos y con alta satisfacción.