Noticia diaria

Continúa la campaña nacional de vacunación con la cuarta dosis de la inyección contra el coronavirus. Esta medida ha sido implementada para continuar con los refuerzos que han permitido, hasta cierto punto, controlar la pandemia. 

Si bien, aún no se habla de una quinta dosis, diferentes expertos han especulado que la humanidad deberá continuar recibiendo estas vacunas. Pero investigadores de todo el mundo barajan una opción que permita que nos olvidemos de las agujas, para comenzar a aplicar vacunas nasales. 

A pesar de que por el momento no existe una vacuna nasal aprobada para su uso en humanos, actualmente se están realizando una serie de pruebas clínicas por los laboratorios Beijing Wantai Biological Pharmacy, Bharat Biotech y Codagenix and Serum Institute de la India, para determinar si es que serán seguras de implementar.

¿Qué son las vacunas nasales?

Las vacunas nasales, al igual que las tradicionales, permiten desencadenar la respuesta inmune del organismo ante un patógeno específico. La principal diferencia entre ambas es el método, ya que esta se aplica a través de un líquido que se pulveriza al interior de la nariz.

Estas no son una nueva pieza de tratamiento médico que surgió como una respuesta a la pandemia. Actualmente, existen para tratar una variedad de enfermedades, como la Hepatitis B, pero la más común es la formulada para combatir la influenza

¿Por qué podrían ser mejores?

La ventaja de las vacunas nasales está justamente en el método de aplicación, debido a que permiten que las estructuras directamente relacionadas con la infección se expongan al virus y produzcan los anticuerpos necesarios. 

Es que el SARS-CoV-2 ingresa al organismo principalmente por las vías aéreas. En la nariz se encuentra la membrana de las mucosas, una estructura que forma parte del sistema inmune, que funciona como la primera barrera ante la entrada de los patógenos. 

Cuando se aplica una vacuna nasal, este tejido, que recubre la nariz y garganta, levanta rápidamente su sistema de defensas ante el virus y así se evita que este infecte más células y se replique al interior del organismo, infectando órganos vitales, como los pulmones.

Si bien, por el momento esta mayor efectividad es relativamente teórica, un estudio que comparó la eficacia de la vacuna AstraZeneca inyectable con una versión nasal, determinó que esta segunda otorgó una mayor protección a los hámsteres en los que se aplicó. 

Otro estudio en ratas determinó que todos los animales que recibieron inoculación con ambos mecanismos (vacuna inyectada y nasal) sobrevivieron luego de que se les expuso a una dosis letal del Covid-19. 

Este artículo está diseñado para informar y no pretende dar consejos o soluciones médicas. Pregúntele siempre a su doctor o especialista si tiene dudas sobre su salud o antes de iniciar un tratamiento.

  • Por Monserrat Saavedra
  • 10 jun. 2022 – 15:00 hrs.

Fuente: meganoticias.cl