Noticia Diaria – Revista Digital

El fenómeno apunta a una peligrosa combinación entre estancamiento de la actividad y alta y persistente inflación.

Con altas probabilidades de enfrentar una recesión y la inflación en las nuebes, la temida “estanflación” se ha convertido en un riesgo real para las economías de un buen puñado de países, como consecuencia de la invasión rusa a Ucrania y el daño ocasionado por la pandemia

La alerta la levantó el Banco Mundial en su informe Perspectivas Económicas Mundiales publicado esta semana, dando cuenta de que la guerra en Europa del Este ha avivado la desaceleración económica global, la que estaría entrando a una fase de “escaso crecimiento y elevada inflación”.

Se trata de dos condiciones esenciales que gatillan los procesos estanflacionarios en las naciones.

Dicho fenómeno hace referencia a la peligrosa combinación entre estancamiento de la actividad y un persistente encarecimiento del costo de la vida, producto de la alta inflación. Es decir, se disparan los valores de la mayoría de los productos y servicios sin que eso sea resultado de una economía próspera, como es habitual, sino todo lo contrario: el Producto Interno Bruto (PIB) del país se mantiene alejado de cifras saludables.

Elementos que por cierto no se distancian tanto del escenario que el Banco Central dibujó para Chile en su último Informe de Política Monetaria (IPoM), pues si bien el ente rector elevó su rango de proyección de crecimiento para el país en 2022 -estimando una expansión entre 1,5 y 2,25%-, no descarta que haya una recesión en 2023 y el PIB anote una variación de entre -1,0% y 0%.

Además, el instituto emisor estima que la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) seguirá aumentando, hasta valor por debajo del 13% durante el tercer trimestre. “A partir de allí, comenzará a descender, terminando 2022 en torno a 10%, lo que es significativamente superior a lo previsto en marzo”, sostuvo.

Incluso antes de conocer estas cifras, Bank of America emitió un comunicado en el cual aseguró que la economía chilena atraviesa por una etapa de estanflación. No obstante, al ser consultada por ello, la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, expuso que “lo que estamos observando es un período en que estamos con alta inflación, y estamos acomodando el nivel de producción para el control de esa alta inflación dentro del horizonte que corresponde (dos años para llegar a 3%)”.

“Nosotros vamos a tener altas inflaciones entre 13-10% a lo largo de este año, y vamos a tener el ajuste más significativo en el producto el próximo año, pero dentro del contexto de un proceso que se está ajustando para contener el proceso inflacionario”, resaltó.

En esa línea, afirmó que “normalmente los procesos estanflacionarios son de inflaciones persistentes, que se quedan pegadas en el tiempo, y que en un período prolongado conviven con crecimientos negativos”.

¿La estanflación ya llegó a Chile?

Ante la pregunta, el economista jefe de Coopeuch, Felipe Ramírez, aseguró a Emol “ya estamos en un periodo de estanflación, no es algo que vendrá en el futuro”, subrayando que “la inflación alcanza un 11,5%, niveles no visto en décadas, con subidas de precios bien generalizadas entre los productos de la canasta”.

“Al mismo tiempo, los niveles de actividad vienen cayendo, y seguirán esa tendencia para el resto del año, lo que es natural luego de un 2021 artificialmente alto. Las proyecciones de actividad e inflación contenidas en el IPoM de julio solo refuerzan este escenario para todo el 2022”, acotó.

Patricio Valenzuela, economista y académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la U. de los Andes, mencionó que, en vista de las cifras recientes, “no hay duda de que la economía chilena está entrando en un periodo de estanflación. Si bien la definición de estanflación carece de valores específicos, es claro que nuestra economía está entrando en un periodo de alta inflación con bajo crecimiento”.

“La inflación que actualmente está experimentando Chile es la mayor inflación anual hace 28 años. Además, es posible que en la inflación siga subiendo, llegando, o incluso sobrepasando, niveles del 13% y que las expectativas de inflación a dos años sigan muy por sobre la meta del Banco Central. En términos de crecimiento, se observa una reducción de la actividad económica que irá adquiriendo fuerza a medida que avanza el año”, agregó.

“La inflación que actualmente está experimentando Chile es la mayor inflación anual hace 28 años. Además, es posible que en la inflación siga subiendo, llegando, o incluso sobrepasando, niveles del 13% y que las expectativas de inflación a dos años sigan muy por sobre la meta del Banco Central. En términos de crecimiento, se observa una reducción de la actividad económica que irá adquiriendo fuerza a medida que avanza el año”, agregó.

Con todo, hay quienes tienen una mirada distinta respecto de la situación económica actual. Héctor Osorio, socio y economista de PKF Chile, precisó que “Chile no está en un proceso de estanflación. La estanflación como su nombre lo indica, corresponde a estancamiento con inflación. Estamos, efectivamente, atravesando una situación de alto nivel inflacionario, el cual, a mí juicio, va a persistir por varios meses todavía, pero no hemos entrado en una etapa de estancamiento de la actividad económica. La actividad económica está creciendo más lento, pero aún está creciendo”.

Lo que sí, dijo que “los factores que podrían impulsar a Chile a enfrentar un proceso estanflacionario básicamente son la caída en la actividad productiva, que no está lejos de materializarse. Es decir, es posible que en algún momento empecemos a enfrentar una situación de menos producto agregado”.

“Ya tenemos el fenómeno de la inflación instalado, y expectativas negativas sobre nuestra capacidad de producir, por lo tanto, diría que esos son los factores que podrían llevarnos en el mediano, quizás incluso en el corto plazo, a enfrentar un proceso estanflacionario”, destacó.

Felipe Sepúlveda, analista senior de mercados de la empresa de inversiones XTB Latam, sin embargo, enfatizó en que el país “aún se encuentra dentro de una tendencia a recuperarse”. “Técnicamente, aún no es posible señalar que Chile se encuentra en estanflación, pero sí es importante entender que si este trimestre se sigue complicando, podríamos entrar en ese escenario de preocupación a nivel económico”, apuntó.

¿De qué depende?

Sobre los factores que inciden para que Chile no caiga, o en su efecto, logre salir de un proceso de estanflación, Ramírez resalta que, de acuerdo con el IPoM de julio, “la inflación tendría un retroceso relativamente rápido, alcanzando niveles cercanos al 3% a partir del segundo semestre del 2023. De esta forma, estrictamente hablando, ya habremos salido del periodo de estanflación para esas fechas, a pesar que tengamos un 2023 muy bajo o contractivo en términos de crecimiento económico”.

En tanto, Sepúlveda plantea que la situación dependerá de factores tanto internos como externos, y principalmente, de la evolución de la inflación mundial. “En la medida que los costos de materias primas como el petróleo, cereales o metales, entre otros, comiencen a reducir sus altos precios, generan un alivio a las altas inflaciones que se están viviendo”, declaró.

“A su vez, si en el plano local se toman medidas tanto económicas como fiscales para controlar los precios por un determinado tiempo y lograr estimular aún más la economía, se podría alejar la posibilidad de caer en un periodo de estanflación en Chile”, añadió.

Por otro lado, Valenzuela explica que “para poder salir de un proceso de estanflación es necesario que la política monetaria sea lo más efectiva posible de manera de afectar las expectativas de inflación mientras se evitan nuevos aumentos en la tasa de política monetaria. Para ello es fundamental reducir las expectativas de inflación, mejorar la comunicación de la política monetaria, y generar una mayor coordinación con el gobierno para evitar políticas que afecten los precios y el crecimiento”.

En el largo plazo, acotó que “la economía debiese volver de manera natural a menores niveles de precios y a un mayor crecimiento económico en la medida que el conflicto entre Ucrania y Rusia se disipe, la incertidumbre local y mundial se reduzca, y el Banco Central comience a normalizar la tasa de política monetaria de manera de darle un mayor dinamismo al crédito productivo”.

Fuente: Emol.com