Revista digital – Noticia Diaria – Informacióndemercados

Una nueva investigación, liderada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, sugiere que el grupo sanguíneo podría aumentar o disminuir las probabilidades de que una persona sufra un accidente cerebrovascular antes de cumplir los 60 años. 

Esta emergencia médica es tiene una importante prevalencia en Chile y el mundo. Según datos del 2013, el Ministerio de Salud estima que, al día, 69 personas sufren de un accidente cerebrovascular. Mientras que al año, en el globo 5 millones de personas fallecen y 5 millones más quedan en condición de discapacidad, según la Organización Mundial de la Salud. 

Por lo general se explica que la edad, el consumo de tabaco, la hipertensión y la obesidad, pero esta nueva publicación analizó las razones genéticas que podrían estar involucradas.

¿Cuál es el grupo con más riesgo?

Luego de analizar publicaciones previas, los investigadores de la casa de estudio encontraron una relación entre los genes que determinan el grupo sanguíneo y la urgencia médica.

Los tipos de sangre se subdividen según las proteínas que recubren las proteínas de los glóbulos rojos. Los más conocidos son el A, B, AB y O, pero se ha determinado que estos se podrían dividir en grupos más pequeños.

Tras la revisión de los casos de más de 17 mil pacientes, los expertos determinaron que quienes tienen la sangre de tipo A, tienen un 16% más de probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular. Mientras que aquellos con la variedad O, tendrían un 12% menos de riesgo que las personas con otros grupos. 

Tengo ese grupo, ¿ahora qué hago?

En este trabajo, los expertos solo detectaron la conexión entre la información genética que determina el grupo sanguíneo y el riesgo a tener esta urgencia médica, pero desconocen los mecanismos detrás de esta.

“Es probable que tenga algo que ver con los factores de coagulación sanguínea, como plaquetas y las células que recubren los vasos sanguíneos, así como con otras proteínas circulantes, todas las cuales desempeñan un papel en el desarrollo de coágulos”, explicó a Eureka, el doctor y profesor de neurología, Steven Kittner

Pero los investigadores aseguran que el aumento en el riesgo es tan bajo que no se requiere que este grupo de la población tome medidas al respecto, como controles periódicos con un médico o exámenes. 

Fuente: Meganoticias