“Con el nuevo proyecto de ley de compras públicas, avanzando a pasos agigantados, en su trámite en el Senado de la República, nos debemos platear cual será la política publica respecto al tema”

Estimados lectores, en esta columna de opinión pretendo relevar la idea, del porque existe una diferencia entre una compra pública, dependiente del Ministerio de Hacienda, que esta demostrado durante estos últimos años, donde solo busca el ahorro en los precios, y otra cosa es depender del Ministerio de Economía, que en teoría buscaría no solo el ahorro en los precios, sino que realmente el Estado a través de la compra pública debiera ser un motor de desarrollo de las empresas que quieran comercializar con el Estado.

Para efectos de comenzar a realizar el análisis, lo primero que debemos considerar es el objetivo principal de las compras públicas que es, “satisfacer las necesidades públicas que por ley deben ejecutar las entidades públicas”.

De acuerdo con lo anterior, ustedes se preguntarán, porque este tema hoy en día toma relevancia, sobretodo en un mundo cambiante, con nuevas tecnologías, con mercados altamente dependiente de los vaivenes de los mercados financieros, pandemias, guerras, cambios de gobierno entre otros.

Estos temas, sin lugar a duda invitan a distintas personas o instituciones, a pensar que la compra pública debe cumplir un rol muy fuerte en el desarrollo de las economías, ya sea locales, regionales y comunales, sobretodo que nuestro sistema de compras públicas se encuentra operando desde fines del año 2003.

En esta línea debemos recordar, que se propuso una reforma a la actual ley de compras 19886, y que actualmente se encuentra en trámite legislativo, sobre la cual me quiero referir.

Sin embargo quiero precisar que los actuales procedimientos de compra, Licitación Pública, Licitación Privada, Trato Directo y Convenios Marcos, son procedimientos que permitieron distinguir y premiar a la compra pública Chilena, a nivel internacional, como un ejemplo para el resto de los países, de cómo un pequeño país al sur del mundo, fue capaz de Transparentar los procesos de compra, en una plataforma electrónica, donde toda la ciudadanía y el concierto internacional, tiene la opción de observar los distintos procesos de compra, realizar sus análisis, y tener un rol garante de cómo se utilizan los recursos públicos, además de sentir orgullo sobretodo cuando tuve la oportunidad de presentar nuestro modelo de compras a través del BID, como consultor, en distintos países, donde siempre el eslogan fue que en mi país, se reconoce la Compra, como una “Política de Estado”.

Este nuevo proyecto de ley, lo he estado siguiendo muy de cerca, y quiero manifestar mi preocupación, porque en las instancias que he observado, siempre existe el discurso del apoyo a las Pyme con muchas indicaciones, discusiones al respecto, pero no veo claridad en las propuestas, porque aún existe las dos miradas de la compra pública, porque son los recursos de todos los chilenos los que están en juego y es exactamente donde esta el problema o es: – Una compra publica enfocada en el Ahorro en los precios.- Una compra pública enfocada en el ahorro en los procesos. ( Gestión).

Sin lugar a dudas desde fines del año 2018, cuando se decide incorporar nuevos “modelos de compra”, porque no existen como procedimientos en la actual ley, donde ésta es la razón por la cual quiero dejar muy en claro, que estos modelos de compra como se conocen hoy en día “Compra Ágil”, ”Bases Tipo”, ”Compra Coordinada”, ”Compra Conjunta” y “Nuevo modelo de Convenio Marco”, que supuestamente estos modelos de compra, vendrían a reemplazar a los “Antiguos Convenios Marco”, lamento informarles que estos cambios, no han cumplido el objetivo que supuestamente tendrían, porque lo único que a provocado, es tener una compra pública, menos competitiva, porque se demuestra a través de una alta tasa de Tratos Directos, que como bien ustedes pueden entender que esto no genera ahorros para el Estado, y menos competencia, demás esta dar ejemplos, porque lo vemos todos los días en los noticieros, del porque se abusa de los tratos directos y esto no es producto de la pandemia, como se ha tratado de defender.

Entonces la pregunta que uno se debe hacer, ¿la eliminación de Convenios Marco y el cambio de modelo de estos, ha incidido en el aumento de los Tratos Directos?, con propiedad puedo decir que sí, no porque estoy defendiendo el antiguo modelo, sino que ratifica que la compra pública, debe tener una componente de ahorro en la gestión, sobre todo para las excepciones o imprevistos, además queda reflejado en el aumento de la modalidad de “Compra Ágil”, que al final es un trato directo, tal como lo definió la contraloría, en su momento. Además, los números lo que están indicando, que este modelo nació solo para las pequeñas empresas, pero pareciera ser que los compradores y proveedores, reaccionaron de otra forma.

Ahora bien, en el nuevo proyecto de ley debe existir claridad al respecto, de lo que se quiere incorporar o es ahorro en los precios o en la gestión, debido que los nuevos procedimientos de compra a nivel de Ley, están en la línea del ahorro en los precios, frente a lo cual el riesgo que el Mercado Público continúe concentrándose, lo planteo debido que los cambios realizados desde el 2018, con las actuales modalidades de compra, es decir, compra ágil, bases tipo, nuevo modelo de convenio marco, compras coordinadas, conjuntas, el resultado es que una cantidad no menor de empresas que comercializaban al Estado, ya no lo hacen, porque quedan fuera del sistema, por no ser competitivas en precio, sino mas bien en la gestión.

Por lo anterior es que planteo la pregunta, si la compra publica debiera depender de un ministerio distinto al actual, (Hacienda o Economía), donde realmente el Estado quiera potenciar a las empresas, a que se desarrollen, jugando un Rol preponderante.

Sin embargo, ustedes se preguntarán, que pasa si el Estado cumple un rol Mixto, (independiente del Ministerio), es decir, ahorro en los precios y gestión. Esto ya fue utilizado al comienzo de la compra publica, al menos los primeros 10 años, y luego comenzó a cambiar a lo que tenemos hoy, no será bueno mirar la historia para construir una compra pública con bases mas solidas y no probar con nuevos procedimientos en los cuales no tenemos certeza de lo que puede ocurrir, sino existe una institucionalidad sólida, que ha demostrado su debilidad durante estos años.