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Revista Digital – Noticia Diaria

Si bien tomar grandes cantidades de agua es considerado un hábito saludable en la mayoría de los casos, las ganas constantes de requerir el consumo de líquidos podría indicar problemas de salud.

La polidipsia, mejor conocida como sed excesiva, es una reacción del organismo que puede darse debido a la pérdida de líquidos o al consumo de alimentos altos en sal. Sin embargo, también es uno de los síntomas más comunes de la diabetes.

Según el sitio especializado Medlineplus, el aumento de la sed puede ser un signo de que los niveles de azúcar en la sangre son más altos de lo normal (hiperglucemia), por lo que este síntoma puede ayudar a detectar la diabetes mellitus y la insípida. Esta última afecta directamente los riñones, puesto que son incapaces de evitar la eliminación de agua.

¿Por qué se produce la polidipsia?

En términos generales, el nivel de glicemia elevado provoca que los riñones tengan que trabajar más de lo normal para eliminar el azúcar. Para lograrlo, producen más orina que luego el cuerpo elimina. Esto puede generar deshidratación, ya que la persona comienza a tener mucha sed debido al líquido que perdió.

Para evitar que esto suceda, es necesario que actúe una hormona llamada antidiurética o vasopresina, la cual permite que el líquido filtrado por los riñones regrese al torrente sanguíneo. Cuando la persona sufre de alguna afección que cause la deficiencia de esta hormona o bloquee su efecto, sentirá ganas constantes de orinar.

Es importante no confundir la polidipsia con la potomanía, un trastorno psicológico que produce una obsesión por beber agua, tomando más de 5 o 6 litros de líquidos a diario. Una ingesta excesiva que puede ocasionar que el organismo pierda demasiado sodio.

¿Cuándo debería ir al médico?

  • La sed excesiva es continua y anormal.
  • La sed está acompañada de otros síntomas inexplicables, como visión borrosa y fatiga.
  • El volumen diario de orina eliminado supera los 4 litros.

Fuente: Meganoticias