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Hoy más que nunca es de gran importancia que los tomadores de decisiones clave coloquen la seguridad intrínseca en el centro de sus estrategias digitales.

Los sistemas de salud han estado en el centro de la recuperación social y económica en los últimos veinte meses. Su resistencia e innovación han sido inmensas al hacer frente a la pandemia y otros desafíos médicos cotidianos. Ahora, mientras los gobiernos colaboran con líderes de la atención médica y expertos tecnológicos para aprovechar el verdadero potencial de un nuevo sector digitalizado de la salud, no solo es necesario prepararse para tecnologías innovadoras, sino también para enfrentar el creciente espectro de ataques cibernéticos y ransomware.

Para potenciar su resistencia a largo plazo, los sistemas de salud dependen de las transformaciones digitales, pero la irrupción de las operaciones en los grandes hospitales por ataques cibernéticos puede provocar la falta de acceso a los datos de los pacientes, lo que genera demoras y cancelaciones de procedimientos urgentes. Por este motivo, según el estudio Digital Transformation Index 2020, el 80% de las instituciones públicas y privadas de salud en Latinoamérica prevé que la privacidad de los datos será un derecho humano básico protegido en los próximos años.

Los datos de salud son nuestros datos más confidenciales y, como tales, requieren una protección estricta. De acuerdo con el mismo estudio, en 2020 el 82% de las instituciones de salud realizaron inversiones en ciberseguridad y privacidad, mientras que el 40% planea hacerlo en el próximo año.

Hoy más que nunca es de gran importancia que los tomadores de decisiones clave coloquen la seguridad intrínseca en el centro de sus estrategias digitales. Mantener la confianza en las innovaciones digitales que sustentan las economías futuras y el bienestar social es fundamental para mantener el progreso.

La planificación y la preparación son esenciales. La seguridad cibernética está evolucionando rápidamente a través de estrategias basadas en tres áreas: personas, procesos y las mejores soluciones tecnológicas. De igual forma, deben transformarse constantemente, con pruebas de estrés y evaluaciones continuas para garantizar que sean adecuadas para los fines de cada institución médica.

Asimismo, colocar estos datos críticos en una bóveda ayudará a garantizar que estén aislados, no puedan modificarse y puedan recuperarse rápidamente en caso de un ataque, lo que permitirá que los servicios de atención médica vuelvan a funcionar rápidamente. Esta evolución de la protección de los datos permitirá satisfacer nuevas demandas y continuar resolviendo problemas de atención médica.

Innovaciones como la tecnología Digital Twin, están transformando el sector y permitiendo que las instituciones de salud afronten desafíos urgentes, desde personalizar la atención médica hasta reducir el tiempo de espera de los pacientes. La potente combinación del gemelo digital, el Internet de las Cosas, la Inteligencia Artificial y el análisis de datos mejorará el rendimiento de los hospitales y ello el poder ofrecer un mejor servicio a los pacientes. Sin embargo, esto debe contar con el respaldo de una ciberseguridad estricta para evolucionar con la confianza de los pacientes y los proveedores de atención médica, y continuar con las operaciones en caso de un ataque de ransomware.

Lograr un impacto directo a largo plazo en el bienestar de los ciudadanos y proteger las economías del futuro, requiere asegurar la viabilidad de las innovaciones en la salud con estrategias cibernéticas de primera clase. A medida que buscamos futuros más equitativos y sostenibles que coloquen a los ciudadanos al frente del progreso, la ciberseguridad debe ser el núcleo de la infraestructura de la atención médica digital y la base para el progreso futuro.

Fuente: Revista Salud Digital