Algo innegable es el rol de la tecnología para transformar cualquier ámbito de nuestras vidas. Desde la economía hasta las funciones básicas diarias. Si a este panorama se le juntaran los institutos universitarios, el coctel sumara lo suficiente para embriagar de productividad y eficiencia.  

Como bien diría el CEO de Ozmo Global Services, Alfredo Busch, hoy en día la gran mayoría de las organizaciones exitosas hacen un uso extensivo de la tecnología, y en el sector educativo esto no debería ser la excepción. 

Si una institución no está modernizada o no está haciendo un uso importante de los recursos tecnológicos que están disponibles en su entorno, debería en automático repensar sus lineamientos estratégicos y considerar esto como un objetivo a corto plazo.  

Ahí está como ejemplo el caso de Estonia que -de acuerdo a un reportaje difundido a comienzos de 2022- desplazó a Finlandia en el ranking de educación básica (pruebas PISA) siendo este último de por sí un fuerte referente por su sistema educativo.  

La clave del éxito de Estonia residió en la autonomía que se la da a los profesores (libertad en la ejecución de las clases, menos trabajo administrativo, más tiempo pensante, tiempo para la creatividad) y en el buen uso de la tecnología (aquí es donde se toma el ejemplo de que en este país al menos el 99% de los servicios del estado se encuentran digitalizados). 

La pregunta entonces sería: ¿es posible que los institutos universitarios se apoyen en la tecnología para apalancar su transformación? La respuesta es un indudable sí.  

Los pasos hacia la transformación digital 

Siempre se puede recurrir a la experiencia de más de 25 años en modernización y gestión -con foco en institutos de educación superior- que posee Ozmo Global Services para decir que el primer paso para ver cambios es una completa revisión de todos los procesos.  

Una consultoría por ejemplo ayudaría a resaltar en específico los puntos fuertes y a trabajar en aquellos que ameriten mayor atención. Tras superar las cordilleras de dificultades, es necesario considerar los valles de soluciones y es aquí donde entra la adopción de un buen sistema.  

Uno exitoso necesita manejar los datos de estudiantes y seguir su ciclo formativo hasta finalizar en la institución. También debe mejorar la gestión académica.  

Esto se traduce en que los docentes puedan dedicarse más a pensar en sus contenidos que en cargar calificaciones o marcar la asistencia; que el personal administre sin inconvenientes los cobros de matrícula o cualquier otro pago y que los directores de departamento, decanos, vicerrectores y demás personajes del entorno universitario puedan tomar decisiones en base a informes únicos y confiables.   

El resultado de todo esto es un funcionamiento a máximo potencial de las instituciones que además mantengan integrados los contextos administrativos y académicos.  

Apostando a la optimización digital  

Tras un año como lo fue 2020, marcado por la pandemia, creció la obligatoria necesidad de las organizaciones de automatizar sus procesos. Fue en este momento que el mundo entendió que las distancias ameritaban tecnología para continuar las funciones diarias, pero nada de esto se podía lograr si internamente no había una infraestructura formada para ello.  

Aquí la transformación digital de las instituciones educativas dejó de plantearse como un escenario futuro para que fuese presente. En este panorama se potenciaron, al menos en el territorio chileno, herramientas como el ERP (software para recursos empresariales) Global 3000 de Ozmo Global Services y su variante Global 3000 Campus, orientado a la gestión académica desde un enfoque de usabilidad sencillo y realmente eficaz. Tanto como para atender hoy en día a más de 20 mil estudiantes con la perspectiva de alcanzar 100 mil antes de que finalice 2022.   

Ha sido clave para su éxito entender no solo que las instituciones necesitan siempre generar datos confiables, sino que también puedan transformarlos en información y conocimiento útil para la toma de decisiones.  

Estas soluciones comprendieron además que los institutos universitarios pueden y deben apoyarse en la tecnología para apalancar sus procesos reduciendo el tiempo en trabajo administrativo y aumentando el que necesitan para poder brindar realmente la mejor experiencia educativa.