La Clorhexidina es un activo ampliamente utilizado en antisépticos para la piel y heridas en hospitales y áreas de asistencia a la salud. Algunas veces la clorhexidina se utiliza en el lavado de vejiga en la medicina genitourinaria y también, para aplicaciones como desinfectante bucal y soluciones para lentes de contacto.

Clorhexidina (o Gluconato de Clorhexidina) es la sal de clorhexidina y ácido glucónico. La clorhexidina es nociva en altas concentraciones, pero es segura cuando se utiliza en bajas concentraciones. Su estructura química es C22H30Cl2N10 como se muestra en la figura 1.

Figura 1: Estructura química de la Clorhexidina

El uso de la clorhexidina puede causar manchas en los tejidos, que son problemas bien conocidos por muchos clientes de lavanderías en todo el mundo y nuestro equipo de Fabric Care recibe muchas consultas sobre el tratamiento para la remoción de este tipo de       manchas.

El objetivo de este informe técnico es presentar algunas prácticas generales sobre cómo proceder en casos donde la clorhexidina puede entrar en contacto con las telas.

Manchas de Clorhexidina

En general, las manchas causadas por varias sustancias medicinales usadas en áreas de cuidado de la salud, pueden ser extremadamente difíciles y, en algunos casos, imposibles de remover en procesos de lavado. Este también es el caso para las manchas de gluconato de clorhexidina. La clorhexidina es incolora, por lo que no es visible si está presente en los tejidos. Algunos desinfectantes a base de clorhexidina existentes en el mercado contienen colorantes que crean manchas visibles una vez en contacto con los tejidos.

La mancha de clorhexidina es una de las manchas más difíciles que un lavadero puede encontrarse y no hay un método de detección disponible para este tipo de mancha. El compuesto se incorpora con mucha facilidad en el algodón y en fibras de lino y su fijación en la superficie es aún más fuerte que la de los blanqueadores ópticos. Es sabido que los tejidos que entran en contacto con una solución de clorhexidina no deben ser lavados a través de un proceso de lavado que contenga blanqueamiento clorado. En el momento en que estas manchas entran en contacto con un blanqueador clorado (hipoclorito de sodio, isocianuratos clorados) una reacción química, entre los dos compuestos, causa manchas muy nítidas de coloración del amarillo al marrón (manchas negras / púrpuras también se han encontrado) y no se pueden quitar. La figura 2 muestra un ejemplo de mancha de clorhexidina en los tejidos.

Figura 2: Mancha de Clorhexidina

Dado que el  cloro  es  un  blanqueador y desinfectante de  lavandería muy eficaz,  varios centros de investigación, institutos  textiles  y  proveedores  de  han  intentado encontrar una solución al problema de este tipo de mancha. El foco ha sido tratar de eliminar las manchas de la clorhexidina antes de que entren en contacto con el cloro pero todos los esfuerzos realizados en las investigaciones, por desgracia, no resultaron en una solución positiva.

Para evitar cualquier problema potencial con los compuestos que contienen clorhexidina, se recomienda el uso de un blanqueador a base de oxígeno (peróxido de hidrógeno, percarbonatos, ácido peracético). Utilizando estos tipos de blanqueadores las manchas no se volverán visibles, aunque se debe entender que la clorhexidina no se quita de los tejidos, una vez que se han puesto en contacto el uno con el otro. Los operadores de lavandería tienen que ser conscientes de que cualquier tejido que alguna vez tenga contacto con la clorhexidina nunca podrá ser lavado con un blanqueador clorado, pues las manchas aparecerán instantáneamente, incluso si la contaminación por clorhexidina ha ocurrido hace mucho tiempo atrás. La aplicación de una sola etapa de blanqueamiento clorado (incluso en un reprocesamiento) resultará en una mancha, de amarillo a negro.

En algunos casos, los efectos de la coloración fijada pueden reducirse mediante un proceso de recuperación especial. Este proceso de recuperación, sin embargo, es de una naturaleza muy agresiva, acelerando daños químicos en el algodón y por lo tanto, acortando la vida útil de los tejidos limitando su tiempo de uso.

Entonces, ¿cuál es la solución?

Prevención

En resumen, las manchas de clorhexidina son inamovibles, por lo que el único método para contener el “problema de la clorhexidina” es prevenir o reducir su ocurrencia. La prevención puede realizarse en dos niveles diferentes:

  1. Consumidores finales
    1. Separar tejidos que entraron en contacto con desinfectantes a base de clorhexidina;
    1. Evitar el uso de varios desinfectantes juntos. La mezcla de un desinfectante a base de clorhexidina con otro desinfectante clorado, por ejemplo, puede causar manchas visibles
  • Lavanderías
    • Cuando sea posible, convenza al consumidor final de separar los tejidos que entraron en contacto con desinfectantes a base de clorhexidina de los demás tejidos;
    • Nunca utilice un blanqueador clorado en tejidos manchados por clorhexidina. Utilice un blanqueador a base de oxígeno, como peróxido de hidrógeno o ácido peracético. Si la separación de tejidos no puede ser organizada, excluir el uso de blanqueadores clorados dentro de la lavadora;
    • Utilice un blanqueador a base de ácido peracético en los procesos de lavado donde no sea posible la desinfección térmica.