“Es importante realizar una transformación Digital sin una transformación cultural”, enfatizó el Senior Manager de la Unidad de Innovación y Nuevos Negocios de MinsaitMario Robredo, en el marco de su intervención en la séptima edición del Summit País Digital.

En medio de la promesa de una ley Fintech y la implementación de un plan revolucionario para el sistema de adquirencia (como Transbank), pasando del actual modelo de tres partes a uno de cuatro partes, como el que funciona en los países desarrollados. Así recibe en esta oportunidad al economista español Mario Robredo, quien en el último tiempo hecho fama como speaker y arribó a nuestro país para exponer en la 7ma edición del Summit País Digital. 

Mario Robredo, Senior Manager de la Unidad de Innovación y Nuevos Negocios de Minsait, exponiendo en Summit 2019

Usted pone énfasis en la banca digital, porque el norte del comercio va por esa línea ¿Por qué? 

La banca digital es importante porque en pocos años la banca o será digital o no existirá. Para mi la banca es importante por dos cosas: porque la banca es uno de los sectores fundamentales, para que se desarrolle la economía de un país y segundo porque la banca siempre ha sido pionera en los cambios de la transformación digital y cultural. Por lo cual, es un espejo en el cual otras compañías, de otros sectores, se pueden fijar para no cometer los errores que haya cometido la banca o seguir los aciertos. 

Vemos en la banca digital Fintech, Neo bancosBig data, mientras que la banca tradicional se quedó atrás y es más rígida ¿Por qué ocurre esto? 

Porque la banca tradicional es un modelo de negocio que se ha ido quedando obsoleto. El cliente ha cambiado y este tipo de banca está diseñada para mover muchos papeles en redes de oficinas. Hoy en día lo que necesitamos es que la banca sea capaz de mover datos en redes abiertas, por eso la banca se ha quedado algo desactualizada. Las expectativas de los usuarios de bancas han cambiado, la gente necesita que la banca funcione en tiempo real. No sea simplemente una infraestructura para guardar el dinero o para hacer pagos, que le aporte un valor superior, que le aporte a entender cómo gestionar mejor su dinero. En definitiva, las personas buscan que la banca le ayude a cumplir, a través de los productos y servicios bancarios, con sus hitos vitales: tener un auto, para disfrutar; Montar una casa para gozar una familia; Finalmente, tener un retiro tranquilo y con bienestar. 

Entonces, en la línea con su presentación ¿cómo se conecta este abanico de posibilidades entra la banca digital y el cambio cultural en las empresas? 

Tenemos que hablar siempre transformación digital con cambio cultural unidas de forma indisoluble. La transformación de las compañías y de la banca no consisten en comprar tecnología y obligar a su uso a golpe chequera. La gente necesita cambiar su forma de trabajar. La gente necesita cambiar la forma de organizarse, de medir los resultados, la forma de retribuir a sus empleados. La banca está realizando pruebas de ensayo y error, creo que es muy importante que se monitorice, sobre todo para aprender de su experiencia. 

¿Cuál es el motivo para que en Chile estos procesos sean más lentos? 

Yo creo que en Chile se están empezando a dar pasos para que cada vez más el sector financiero genere valor para sus usuarios, se están produciendo cambios, por ejemplo, para que Transbank -la red de adquisición que se utiliza en Chile de forma mayoritaria-, pues se ha anunciado una liberación del sector y vamos a pasar de tener un único adquirente a tener seguramente cuatro o cinco. Va a aumentar la competencia, va a bajar los precios, va a permitir que se utilicen más los medios de pago electrónico, va a hacer que los diferentes adquirentes quieran diferenciarse de su competencia ofreciendo por el mismo coste diferentes servicios de valor. Ese camino que ha iniciado el gobierno es correcto. La competencia siempre es algo a favor del usuario. Chile cuenta con muchas palancas para ponerse al día de cualquier país que se lo proponga.