En el mes de agosto la tasa de interés para el crédito de vivienda llegó al 2,19% -luego de pasar del 2,6% en julio a la actual cifra- escenario que no pasa inadvertido para inversionistas ¿Aun así, las personas alcanzan el sueño de la casa propia?    

El explosivo boom inmobiliario y sus altos precios han puesto en el ojo del huracán la situación de las viviendas en Chile. Si bien todo tiende a subir de valor, los inmuebles alcanzaron un crecimiento en los precios del 67,8%, desde 2011 hasta 2019, de acuerdo con un estudio de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC).  

¿Creció también el bolsillo para comprarlo? A simple vista, un fenómeno como el alza de precios de las viviendas debería venir acompañado de medidas o incentivos para no dejar afuera a quienes sueñan con su casa propia, pero la realidad no es tan así. El mismo estudio de la CChC, demostró que los ingresos de los chilenos sólo incrementaron un 24,7% frente al alza de precios en las casas y departamentos de casi 70%, en los últimos ocho años.  

Ahora, el escenario empieza a sonar más alentador, porque de acuerdo con el informe del Banco Central, en lo que va del año 2019 las tasas de interés de los créditos hipotecarios han registrado bajas históricas. En estos momentos, se experimenta ya la sexta disminución consecutiva a favor de los bolsillos. 

En agosto, la tasa de interés de los créditos hipotecarios descendió de registrar un 2,6% y a fines de ese mes llegó al 2,19%. 

¿Y los preciosNono bajan. Las viviendas siguen incrementado su valor y, al ritmo que va la oferta de departamentos o casas, los precios no parecen estancarse.  

Muchos chilenos, en su mayoría inversionistas, apuestan por el comercio inmobiliario compra y venta o el clásico arriendo, que aún sigue siendo muy rentable. De hecho, según un estudio de Mercado Libre, en Chile la rentabilidad supera el 40% mientras que en otros países como Estados Unidos es de un 18% “lo regular y bueno”. Realidad que se suma a la tendencia del alza sostenida en los precios de las viviendas por quinto semestre consecutivo.  

¡Ojo! La actual rentabilidad no es buena para el mercado, o así lo asegura la arquitecta brasileña y ex relatora de la ONU, Raquel Rolnik, quien advirtió del fenómeno chileno. Los peligros sociales que conlleva el financiamiento de las viviendas que “descanse en el mercado financiero”. 

Asimismo, especialistas plantean que el Estado debe hacerse cargo de “cómo suben los precios” y que, si las rentabilidades varían en un 18%, por ejemplo, los bienes raíces “reducirían su valor entre 10% y 54%”. 

Por otra parte, desde la Cámara Chilena de la Construcción entregó una serie de propuestas para enfrentar la crisis: 

  • Planificación urbana integrada y de largo plazo, que asegure la provisión de suelo urbano para mantener una adecuada oferta de viviendas. 
  • Densificación equilibrada e inclusiva en las zonas aledañas a la infraestructura pública de alto estándar (con y sin subsidio). 
  • Nueva y potente política de arriendos en la que, por la magnitud del problema, participe el sector público y el privado.