Sanofi Pasteur implementó junto al Centro Dr. Debbag, una iniciativa para mejorar la experiencia de vacunación contra la meningitis a los 11 años, mediante el uso de realidad virtual.

Sanofi Pasteur, la división de vacunas de Sanofi, implementó a nivel local, una iniciativa de vacunación con realidad virtual. En los últimos años se han vacunado más de 10.000 niños y adolescentes contra la gripe en Panamá con esta tecnología.

La iniciativa se implementó en el Centro Dr Debbag de Nordelta, para niños y niñas de 11 años que deban recibir la vacuna contra la meningitis por meningococo. El objetivo es optimizar la experiencia de la vacunación y de esta manera, contribuir a mejorar las tasas de cobertura de los adolescentes. Mediante el uso de la realidad virtual se disminuye el estrés que genera en los chicos, chicas y en sus familias la vacunación y se transforma ese momento en una experiencia positiva.

“Nuestro propósito es contribuir a mejorar la salud con medidas de prevención como la vacunación, favoreciendo las coberturas. Sabemos que el miedo a las agujas suele ser una barrera frecuente. En Latinoamérica el 16% de los adolescentes evita vacunarse debido a este temor. Por ese motivo implementamos alternativas con tecnología utilizada frecuentemente por los adolescentes como la experiencia de realidad virtual, para reducir la posible ansiedad, el miedo y el estrés del niño y de los padres, antes y durante la vacunación”, explicó Andre Soresini, Gerente General de Sanofi Pasteur para Cono Sur.

La iniciativa consiste en la utilización de anteojos de realidad virtual, a través de los cuales los niños pueden seleccionar diferentes videos con distintas historias. Cada historia permite al vacunador sincronizar el video con los dos momentos clave de la vacunación: el de la desinfección previa de la piel con alcohol y el de la aplicación de vacuna.

La meningitis por meningococo es una enfermedad grave, de difícil diagnóstico, con una rápida evolución que puede llegar a causar la muerte en menos de 24 horas, o desencadenar problemas neurológicos o secuelas irreversibles como amputaciones o pérdida de audición.

“Si bien se ha avanzado a nivel global con la vacunación contra COVID-19, se ha retrocedido significativamente en la aplicación de otras vacunas y de esta manera, los niños quedan expuestos al riesgo de contraer enfermedades que podrían ser devastadoras pero prevenibles por vacunas ya existentes. Las coberturas de vacunación en Argentina también bajaron como consecuencia de la pandemia, más aún a los 11 años. Los portadores más frecuentes del meningococo, la bacteria que produce la meningitis, son los adolescentes y adultos jóvenes. Por este motivo, es clave que se vacunen para reducir la cantidad de personas portadoras de esta bacteria y evitar el contagio y su trasmisión”, señaló el Dr. Roberto Debbag, MN 60.253, Presidente de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, Board Member del Word Pediatrics Infectious Diseases y director del Centro Dr. Debbag Nordelta.

La pandemia por COVID-19 afectó los servicios de inmunización en toda la región. En la Argentina entre 3 y 4 de cada 10 niños nacidos en cuarentena no recibieron el esquema completo de vacunación de los primeros 6 meses. Además, el 22% de los hogares demoró la vacunación de sus niños por efecto de la cuarentena (1), (2).

Según datos publicados por la OMS y UNICEF a nivel global, 23 millones de niños no recibieron las vacunas infantiles básicas administradas a través de los servicios de salud habituales en 2020, la cifra más elevada desde 2009 y 3,7 millones más que en 2019.

Mejorar la experiencia de vacunación

El uso de realidad virtual reduce los niveles de ansiedad, el miedo y el estrés antes y durante la vacunación en la población pediátrica.

Su implementación ha sido estudiada para la atención pediátrica mostrando buenos resultados en la reducción de la percepción del dolor (3), (4). Además, el uso de realidad virtual mitiga un 94,1% el miedo, la ansiedad y los nervios al momento del pinchazo (5).

La Lic. Claudia Péculo, vacunadora en el Centro Dr. Debbag Nordelta, comentó que “El uso de realidad virtual es un cambio de paradigma con respecto a la vacunación. Esta experiencia, que distrae y entretiene, reduce la ansiedad y el dolor en los niños que casi no perciben que son vacunados. Al mismo tiempo nos facilita a los vacunadores el proceso de vacunación”.

Cerca del 90% de los niños vacunados manifestaron en la encuesta de satisfacción post-vacunación casi no haber sentido miedo o directamente no haberlo sentido. Esta satisfacción se amplía a los padres, ya que el 95,7% manifestó estar muy satisfecho con la experiencia de vacunación de sus hijos. Incluso gratifica a los vacunadores porque el uso de realidad virtual es un cambio de paradigma con respecto a la vacunación. Es una experiencia, que entretiene y la experiencia les resulta más gratificante.

Fuente:https://www.revistasaluddigital.com/