Opinión CGCE: El gigante invisible, ¿En qué se gasta el dinero de todos los chilenos?

Revista Digital – Información de Mercados – Compra Pública Latam.

A menudo se debate en el congreso y en las sobremesas sobre el presupuesto nacional, las reformas tributarias y la eficiencia del Estado. Sin embargo, pocos se detienen a mirar las entrañas del motor que mueve esos recursos en el día a día: la Plataforma de Compras Públicas, del Estado Chileno. 

La radiografía de las transacciones de lo que va del año 2026 nos ofrece una ventana fascinante, y por momentos preocupante, sobre las prioridades reales del aparato estatal y la forma en que se adjudican nuestros impuestos.

Con una cifra colosal que ya supera los $5,8 billones de pesos (más de 5,8 millones de millones), el gasto público chileno revela una altísima concentración que merece ser analizada bajo la lupa de la eficiencia y la descentralización.

El peso de la centralización y los sospechosos de siempre

No es sorpresa para nadie que Chile padece de un centralismo crónico, pero ver los números plasmados de forma tan gráfica resulta chocante. De las transacciones regionales, la Región Metropolitana absorbe la abismal cifra de $3,5 billones de pesos, dejando a regiones de alta densidad como Valparaíso o Biobío con apenas una décima parte de ese monto (alrededor de $340 mil millones cada una). Si queremos hablar de un desarrollo equitativo del país, el poder de compra del Estado debería empezar a desconcentrarse con urgencia.

Por el lado de la demanda, dos titanes institucionales se llevan la mitad de la atención y el presupuesto del cuadro de compradores: la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB) y la Central de Abastecimiento del Sistema Nacional de Servicios de Salud (CENABAST), acumulando entre ambas más de $1,5 billones. Alimentación escolar y medicamentos. Son, sin duda, dos de las necesidades más sensibles de la ciudadanía, lo que justifica su volumen, pero también nos recuerda dónde no nos podemos permitir ni un solo milímetro de ineficiencia o corrupción.

Luces de transparencia, sombras de competencia

El dato más positivo del tablero es, sin duda, la preeminencia de la Licitación Pública (LPUB) como modalidad reina, alcanzando los $4,2 billones. Que la gran mayoría de los contratos estatales se abran a la competencia abierta es un triunfo de la transparencia institucional que Chile ha venido cultivando.

Sin embargo, existe una alerta amarilla que no se pueden ignorar:

  • El Trato Directo (TD): Esta modalidad, concebida originalmente para emergencias o proveedores únicos, representa la preocupante cifra de $1,0 billón de pesos. Un billón de pesos entregados «a dedo» o bajo criterios excepcionales sigue siendo un botín demasiado grande que la Contraloría y la ciudadanía deben vigilar de cerca.

 Servicios de suministro de alimentos como principal categoría de compra del Estado

En el gráfico general (Anexo N°1), la categoría correspondiente a $760 mil millones corresponde a “Servicios de suministro de alimentos”.

  • Relevancia: Esta categoría concentra una parte importante del gasto público asociado a programas de alimentación escolar y parvularia, lo que además es coherente con la presencia de la JUNAEB como uno de los principales compradores del Estado en el gráfico macro.
  • La modalidad: Que aproximadamente $750 mil millones se ejecuten mediante Licitación Pública (LPUB – barra azul) refleja un alto uso de mecanismos competitivos y transparentes de compra, permitiendo una amplia participación de proveedores y promoviendo mejores condiciones económicas para el Estado.

Infraestructura y el motor de empleo

El segundo ítem en volumen es la «Construcción de obras civiles» ($366 mil millones), reforzado más abajo por la «Licitación Pública de Obra MINVU» ($61 mil millones).

  • Este bloque suma más de $420 mil millones destinados directamente a ladrillo, cemento y soluciones habitacionales o urbanas. Es la muestra gráfica de cómo el Ministerio de Vivienda y Urbanismo y el MOP actúan como dinamizadores de la economía y el empleo a nivel nacional a través de licitaciones abiertas.

 Las anomalías del «Trato Directo» en Salud: El caso Pancreatina y Enzimas

Aquí encontramos el punto más crítico e interesante para analizar 

Pancreatina ($143 mil millones) y Enzimas ($63 mil millones) saltan a la vista porque sus barras son completamente verdes. El verde representa modalidades excepcionales como el Trato Directo (TD).

  • El análisis: Que el Estado gaste $206 mil millones de pesos comprando insumos médicos específicos «a dedo» o sin competencia abierta en el mercado refleja una enorme vulnerabilidad. Aunque en el ámbito de la salud de alta complejidad esto suele ocurrir debido a patentes farmacéuticas o proveedores únicos (monopolios de laboratorios), no deja de ser una luz de alerta sobre cómo el presupuesto de salud (asociado a CENABAST) está amarrado a las condiciones de precios que fijen los privados sin espacio a negociación por volumen mediante licitación.

La externalización de los servicios base (Aseo y Seguridad)

El aparato público es un comprador masivo de servicios básicos para mantener los ministerios, hospitales y consultorios operativos.

  • Servicios de limpieza de edificios: $150 mil millones.
  • Servicios de vigilancia: $117 mil millones.
  • Lectura: Sumados, el Estado chileno destina $267 mil millones de pesos a la externalización de aseo y seguridad. Esta altísima cifra demuestra que el Estado prefiere subcontratar estas funciones antes que internalizar personal, convirtiéndose en el principal cliente de las industrias de servicios e intermediación laboral en el país.

Resumen 

  • En síntesis del análisis del rubro nivel 4 en una frase, sería:

«El desglose de productos demuestra que el día a día del gasto público no se va en burocracia abstracta, sino en dar de comer a los escolares ($760 mil M) y en construir el país ($366 mil M); sin embargo, el reverso de la moneda nos muestra una preocupante dependencia en salud, donde más de $200 mil millones en fármacos y enzimas se entregan bajo contratos directos sin competencia de mercado.»

  • Un llamado a la eficiencia

Mirar este tablero es entender que el Estado no es una entidad abstracta; es un comprador masivo de servicios de limpieza, tecnología, construcción y medicamentos. Los datos están ahí, abiertos al público, lo cual se agradece. Pero la transparencia es solo el primer paso. El verdadero desafío para este 2026 y los años venideros es pasar de la fiscalización a la optimización: lograr que cada peso invertido en Santiago rinda igual en el Ñuble, y que el Trato Directo deje de ser la vía de escape favorita para las urgencias mal planificadas de la burocracia.

Fuente: Datos Abiertos ( Anexo Nro 1) entre Enero a Abril 2026

Nota: Quiero manifestar que la opinión siempre se encuentra respaldada por datos públicos, y su interpretación hacen que los datos entreguen información especial, para entenderlos, y además estos mercados están respaldados por leyes, reglamentos y directivas, que los hacen transparentes, por eso queremos ampliar el mercado público, no solo en Chile, sino en Latinoamérica, generando contenido de cada uno de estos países.

Creado: por Carlos Campos Parra, Gerente General de CGCE