Opinión CGCE:  Licitaciones públicas “Menos tramos y más estrategia; La lección de madurez que está dejando la fusión de las LP-LQ en las compras públicas”.

Revista Digital – Información de Mercados – Compra Pública Latam.

A través de las distintas aplicaciones que posee la consultora CGCE, se obtubo una informacion muy relevante que es la base para esta columna de opinión, donde me expresare sobre el comportamiento de las licitaciones durante estos ultimos años y el impacto que estas tienen al momento de fusionarse. 

  • La máquina de la frustración pública

Postular a una licitación del Estado se ha transformado, para miles de proveedores en Chile, en un ejercicio de alta resistencia y baja recompensa. Al observar la radiografía histórica de los últimos años en los procesos de compras públicas en la imagen Anexo Nro 1, salta a la vista una constante incómoda: una tasa de rechazo estructural que congela el éxito generalizado en torno al 24%.

Entre 2022 y 2026, las empresas han visto cómo más de 6.3 millones de líneas postuladas terminaron en el casillero de «pérdidas». Esta persistente muralla roja del 76% de efectividad negativa no solo representa un enorme costo de oportunidad y horas-hombre desperdiciadas para el sector privado, sino también un síntoma de un sistema que, por diseño, tiende a la sobrepostulación y al desgaste administrativo. 

Sin embargo, en medio de este panorama plano, el año 2026 nos regaló una anomalía estadística que pone en tela de juicio la forma en que el Estado segmenta sus compras.

  • El acierto de la fusión y el fracaso de la hipersegmentación por montos

Para entender que las estadísticas no son de piedra, basta con poner la lupa sobre el comportamiento de las licitaciones tipo LQ al llegar al año 2026. Mientras que las categorías masivas como las L1 y LE se mantuvieron amarradas a sus tradicionales e ineficientes tasas de pérdida del 78%, la categoría LQ rompió el molde de forma histórica: alcanzó un inédito y perfecto equilibrio de 50% de adjudicación y 50% de pérdida.

Este salto cuántico desde el 26% de efectividad que registraba la misma categoría apenas el año anterior no es casualidad; es el impacto directo de una decisión estratégica: la fusión entre las categorías LP (Licitaciones Públicas) y LQ.

Este fenómeno deja al descubierto una verdad incómoda: la excesiva segmentación por montos (el esquema rígido de L1, LE, LP, LQ, LR) no es buena para la eficiencia de la compra pública

Históricamente, se ha pensado que dividir los procesos en múltiples escalones según las Unidades Tributarias Mensuales (UTM) facilitaba la participación. No obstante, los datos demuestran lo contrario. Esa hipersegmentación fragmenta el mercado, confunde a los proveedores y genera una burocracia ciega que obliga a tramitar de forma distinta compras que conceptualmente son similares.

Al integrar el ecosistema de las LP y las LQ, el sistema demostró que menos es más. La fusión actuó como un filtro inteligente que eliminó las fronteras artificiales de los montos, sinceró los procesos y redujo el «ruido» de ofertas poco competitivas. Por un lado, obligó a los compradores públicos a afinar los criterios de las bases y, por el otro, llevó a los proveedores a apuntar con mayor precisión técnica y financiera. 

Pasar de un escenario donde se rechazaban tres de cada cuatro ofertas, a uno donde la mitad de los esfuerzos encuentran puerto, es la prueba empírica de que la eficiencia no se logra encasillando las compras en infinitos tramos de dinero, sino unificando criterios para crear mercados más maduros y equilibrados.

Conclusión: 

 “Hacia un mercado maduro y la necesidad de una asesoría experta.”

El éxito de la fusión LP-LQ en 2026 nos deja una lección de doble vía. Por el lado del Estado, queda demostrado que es hora de abandonar la obsolescencia de los tramos rígidos de dinero y avanzar hacia un diseño de compras más simple y unificado. Pero por el lado del sector privado, este fenómeno marca el fin de una era: la de postular masivamente «a ver qué cae».

En esta nueva etapa de madurez del sistema, las exigencias técnicas y los niveles de competencia van a subir el estándar. Para que las empresas, especialmente las medianas y pequeñas, no queden fuera de este mercado más sofisticado, se vuelve indispensable dejar atrás la postulación intuitiva y avanzar hacia una cultura de mayor asesoría experta

Entender las bases de datos, analizar los precios históricos, anticipar los criterios de evaluación y estructurar ofertas de cumplimiento estricto ya no es un lujo; es el mínimo requerido para sobrevivir en un ecosistema que empezó a ordenar sus piezas. 

La eficiencia de la compra pública no solo se decreta desde el Ministerio; se construye capacitando y asesorando al tejido empresarial que le da vida.

Anexo Nro. 1 

Nota: Quiero manifestar que la opinión siempre se encuentra respaldada por datos públicos, y su interpretación hacen que los datos entreguen información especial, para entenderlos, y además estos mercados están respaldados por leyes, reglamentos y directivas, que los hacen transparentes, por eso queremos ampliar el mercado público, no solo en Chile, sino en Latinoamérica, generando contenido de cada uno de estos países.

Creado: por Carlos Campos Parra, Gerente General de CGCE