Hay un déficit de 5.000 programadores” 

El nuevo presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información A.G. (ACTI), el Dr. en Informática Thierry de Saint Pierre, nos explica los principales desafíos que enfrenta el país para convertirse en un referente tecnológico en la región. 

El pasado 25 de abril se elegió al nuevo presidente del gremio, resultando elegido Thierry De Saint Pierre, quien tiene una vasta experiencia en el ecosistema de la innovación, el emprendimiento y en las TIC. 

¿Cuáles son los pisos mínimos para establecer mayores oportunidades a la inversión digital en Chile? 

Para fomentar la inversión lo importante es tener normas y reglas claras, que permitan proyectar en mediano y largo plazo las inversiones. Ahora, las inversiones entorno a lo digital tienen una tasa de renovación elevada, por lo tanto, los horizontes son más de corto plazo que las inversiones en construcción o minería. 

En esto estamos viviendo una transformación digital y eso implica importantes inversiones. Eso no sólo involucra hacer un upgrade de la infraestructura de las tecnologías, sino que, además, las compañías en los sectores de servicio (banca, retaillogísticas, finanzas, entre otras) están siendo desafiadas por plataformas, que tienen inversión en tecnología.  

Entonces ¿cómo compiten esas plataformas? 

Principalmente son empresas que invierten en tecnología y no en otros activos fijos. No tienen auto, no tienen tag, no tienen edificios, no tienen grandes malls. A veces son una simple bodega, con una muy buena plataforma y un buen sistema de delivery 

Y ¿esa es la clave? 

Por lo tanto, hay oportunidades importantes de inversión en esos temas y todos los que acompaña, como lo es la infraestructura asociada a estas plataformas. Aplicaciones, Data Center, entre otras. Chile está invirtiendo del orden del 4% en Tecnologías de la Información, un poquito más del 4% del PIB, un número importante, pero debemos seguir invirtiendo más. 

De acuerdo con la capacitación conocimientos tecnológicos del capital humano, ¿cuán atrasado estamos de los países desarrollados y cuáles deberían ser las medidas concretas para pasar a estar a la vanguardia? 

Efectivamente hemos quedado atrasado y uno lo ve, principalmente, en todo lo que son las competencias de ciencia, tecnología, matemáticas e informática. Ahí tiene varios componentes: uno es respecto a la escolaridad básica y media, donde deberíamos tener una formación de mayor calidad. Más orientado a las realidades del mundo de hoy. Los modelos de capacitación se han quedado atrás, el aula donde los 30 estudiantes están frente a un pizarrón probablemente ya no motiva a los alumnos que están sometidos a otro nivel de estímulos. 

¿Y qué ocurre con el capital humano actual? Los trabajadores de hoy. 

Yo creo que ahí hay un desafío importante. Nosotros trabajamos con el Ministerio de Hacienda, Min. Del Trabajo, la SOFOFA; Codeas, Sense para hacer un programa para ayudar a 16 mil personas a aprender capacidades y tener competencias en el sector de la programación. A distintos niveles. La idea es que las personas se puedan integrar al mundo de la computación, donde hoy detectamos que hay un gran déficit. Hay un déficit de 5.000 programadores al año en este sector.  

Pero ¿hay sectores más demandantes? 

Ahí se requiere mayor salida de la ingeniería: más ingenieros en computación, informática o industrial con mención en esta área. En especial, especializados en los temas que están en boga: la ciberseguridad, la Inteligencia Artificial, aplicaciones. Hoy, China está haciendo grandes apuestas hacía allá. Temas que son un poco futuro, pero que están llegando.