“En la población se identifican hasta seis generaciones digitales, con fortalezas y criterios totalmente diferentes en cuanto a adopción de tecnología se refiere”. Un estudio realizado por la  consultora  Coolhunting Group, y presentado por el Instituto de la Economía Digital (ICEMD) de la Universidad ESIC de España, identificó cómo estas generaciones interactúan con el mundo digital. La Generación Silenciosa (nacidos entre 1925 y 1944), destaca el trabajo en equipo y sacrificio, busca telecomunicarse con la familia; los Baby Boomers (nacidos entre 1945 y 1964), conservadores y ordenados, son inmigrantes digitales, incursionan en las RRSS; la Generación X (nacidos entre 1965 y 1979), tienen foco en la preparación académica, abierta a la innovación tecnológica que haga su día a día más fácil; los Millennials (nacidos ente 1980 y 2000), ávidos de innovaciones y nuevas propuestas tecnológicas, tienen un perfil intensivo en el acceso y uso de las Tecnologías de la Información y Comunicaciones (TIC); la Generación Z (nacidos entre 2001 y 2011), creció junto a la tecnología, por lo que cuentan con mayor interés y habilidades digitales.  

Nacidos a partir de 2012 conforman la generación Alfa, nativos digitales por excelencia. Ven a la tecnología como integrada a sus vidas, ya no como una herramienta: Su familia teletrabajando, realizando compras básicas mediante apps y socializando virtualmente.  

Por un país más digital, inclusivo y con mejor calidad de vida  

La penetración de Internet -una de las transformaciones más innovadoras de la era moderna- y las distintas soluciones tecnológicas, impactan en todos los ámbitos y las generaciones, ya que, de una y otra manera, las utilizan en su día a día.  

“Las distintas maneras de consumir la tecnología en cada generación nos presenta una gran oportunidad para impulsar la transformación digital en las empresas: Mejorar la calidad de vida y productividad de sus colaboradores, diseñar soluciones que respondan realmente a la necesidad de la comunidad y conectar a las personas, ese es el uso que debemos darle a la tecnología”, señala Mariano Farré, gerente comercial en CoasinLogicalis.  

Vivimos en un momento donde los países cuentan con diversos grados de preparación digital. De hecho, el estudio Digital Readiness de Cisco reconoció a Chile como el país con mayor calificación para crear una economía digital en Latinoamérica, lo que incide directamente en la disminución de la brecha digital y en construir un futuro más inclusivo.  

Hoy en día el país cuenta con un 78% aproximadamente de los hogares conectados a Internet; mientras que más del 50% de los chilenos accede a la red prácticamente todos los días. Esto es de suma importancia en la situación que vivimos hoy, ya que con la llegada del COVID-19 se aceleró la adopción de la tecnología, en especial para impulsar el teletrabajo, la teleeducación e incluso la telemedicina.  

“Parece que fuera necesario de un detonante para acelerar un cambio transformacional en las empresas o en la sociedad. En el último año, Chile pasó por la contingencia del estallido social y ahora por la cuarentena por el COVID-19, ambos catalizadores para la adopción de una tecnología, un proceso de digitalización y hasta la promulgación de una ley, que siempre estuvieron en la agenda, pero de mediano plazo”, afirma Farré.  

Trabajo remoto: Tendencia que llegó para quedarse  

Ante la pandemia del COVID-19 y el reciente mandato de que los trabajadores del sector público y privado puedan modificar el lugar de prestación de los servicios, utilizando los medios y las soluciones basadas en TIC que lo posibiliten, las empresas chilenas pueden implementar el teletrabajo de una manera más eficiente.  

El ejecutivo resalta que “No sólo se trata de soluciones de TIC; sino de conocimiento global en TIC. Para digitalizar los procesos o negocios de una compañía hay que diseñar soluciones a la medida para cada necesidad. Para esto es necesario construir pilares sólidos que sustenten la transformación digital basados en tecnologías de Cloud, InfoSec y Modern Workplace entre otras, las cuales deben estar gobernadas por una consultoría de negocios robusta, que tenga experiencia multinacional y en distintas industrias”.  

El gran desafío del teletrabajo es dar soporte a colaboradores con gran diversidad generacional, cultural y de preparación tecnológica, operando desde sus hogares. Por esta razón, CoasinLogicalis comparte algunas recomendaciones para los empleadores y así, acompañarlos en el proceso de asesoramiento y soporte tecnológico:  

– Adecuar el servicio de Mesa de Ayuda TI al nuevo modelo de usuarios tecnológicos remotos.  

-Considerar una consultoría especializada, para definir la visión y estrategia a futuro.  

-Asegurar el máximo grado de adopción sobre herramientas de Colaboración y Productividad, para garantizar un trabajo en equipo ágil y dinámico, junto con la comunicación interna y externa.  

-Transmitir a colaboradores y terceros una fuerte concientización sobre ciberseguridad y comprometerlos con su cumplimiento.  

– Migrar cargas de trabajo a la nube, para minimizar la cantidad y control del tráfico inbound.  

– Considerar que la protección perimetral no es suficiente, los dispositivos están ahora en redes no controladas.  

-Utilizar exclusivamente el computador corporativo, implementando soluciones antimalware, protección en acceso a sitios web maliciosos y autenticación de múltiples factores.  

Haciéndole frente a una nueva cultura laboral  

Nos encontramos frente a un escenario en el que, tanto colaboradores como empresas, deben confiar en las tecnologías y crear nuevas estrategias de negocio y trabajo para optimizar no sólo los procesos; sino hacer más eficiente la labor diaria.  

“Estamos a las puertas de un necesario cambio cultural para que la tecnología entregue todos sus beneficios. Estamos en una era donde más que nunca se trabajará la confianza, base fundamental para el teletrabajo, en los equipos de trabajo, responsabilidad y en el desarrollo de habilidades más digitales”, comenta Farré.  

Este importante cambio, sin duda fomentará los equipos y el trabajo colaborativo. Un trabajo enfocado en cumplimiento de objetivos, sin importar donde se encuentre el colaborador, es algo relativamente nuevo para la sociedad, pero va a permitir una vida más equilibrada y fomentará momentos más productivos. 

Lo cierto es que, con un mayor acceso a información y soluciones, las nuevas comunidades digitales que se están formando hoy podrán participar activamente en la evolución tecnología y la era digital. La tecnología está para mejorar la vida de las personas, aumentar la productividad y reducir los costos. “Seamos todos arquitectos del cambio”, concluye Farré.