Las proyecciones mundiales identifican que la generación millennials, que nacieron en 1982 y 2000, formarán parte del 75 % de la población económica activa del planeta para el año 2025. Un grupo etario que dejó de lado enviar cartas por fax, escribir en maquinas de escribir o esperar días para ver el nuevo episodio de una serie. Por el contrario, esta generación no concibe el mundo sin Internet, y consideran a sus smartphones como una extensión corporal.

Su participación en la economía cada vez es más influyente, y la tendencia señala que las empresas de cualquier tipo y tamaño deberán adaptarse a sus demandas y observar dentro de sus estrategias de marketing la mejor manera de captarlos para tener éxito.

Esta generación popularizó el concepto de Webrooming, porque la utilización de Internet en sus vidas ocurre de forma permanente, así este escenario no escapa a sus decisiones de compra. Ellos verifican el producto y sus repercusiones online antes de tomar una decisión de compra,  de forma online o física. En esta cuestión, resultan fundamentales los comentarios y opiniones de otros consumidores, como así también los testimonios de clientes reales.

La generación millennials no son simples consumidores, sino que también proponen ideas para mejorar los productos, por esto se los llama prosumers o prosumidores. Logran influenciar al público en general y provocan cambios en los mercados, razones de peso para prestar atención a este segmento de consumidores en notorio crecimiento.