A partir de marzo, entró en vigor el Artículo 4.1.7 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (OGUC), que establece que la nueva normativa de Accesibilidad Arquitectónica que será exigible a: edificaciones públicas, con atención a público, con destino a equipamiento y ocupación a mayor a 100 personas, así como edificaciones de uso colectivo. 

En ese sentido, el foco es conseguir entornos que incentiven a caminar y a incorporar el desplazamiento fácil y seguro para todos, en especial de personas con movilidad reducida, con discapacidades sensoriales, adultos mayores, niños y peatones en general. 

La arquitecta Teresa Riveros, miembro del Colegio de Arquitectos, explica cuales son las repercusiones económicas y exigencias profesionales de esta medida. 

¿La inversión para cumplir esta medida es alta, mediana o baja? ¿Por qué? 

En este momento la inversión está siendo mediana-alta, debido a que la implementación de la norma empieza a ser obligatoria a partir de este año. 

La adecuada aplicación de una normativa requiere de la participación e involucración de los diferentes actores que contribuyen a confeccionar y profesionalizar el ámbito regulatorio: instituciones, profesionales, usuarios, el propio mercado, etc. 

Entonces, realizar el cumplimiento de la norma requiere esfuerzos económicos muy altos o existen alternativas creativas. Si es así, ¿cuáles? 

Se debe evaluar caso a caso, por lo que la inversión depende de las mejoras que cada edificio necesite. Me parece que siempre hay alternativas, y bajo mi punto de vista debemos ser criteriosos en la implementación de los edificios.  

En la medida que el aspecto anterior se profesionalice y amplíe competencias, los requisitos y esfuerzos permitirán optimizar los recursos de una manera más práctica y eficiente. 

A la tercera denuncia por incumplimiento de estos estándares de edificación, se va a sancionar con la clausura del edificio, ¿A su juicio, por qué las medidas son tan duras?  

Entiendo que la dureza de las medidas se debe a que esto ha sido un proceso, se ha tenido conocimiento de esta normativa y ahora es momento de aplicar las mejoras. 

Esta problemática (no contar con el cumplimiento de la norma) ¿se presenta sólo en los edificios antiguos o también en los nuevos? ¿Por qué pasa esto? 

Efectivamente, la problemática atiende tanto a edificios antiguos como asimismo a los nuevos: en el primero de los casos, principalmente, por la adecuación de la innovación técnica en estructuras más rígidas y, en el segundo, por las limitaciones presupuestarias que determinan la reducción de los espacios habitacionales.  Paradójicamente, los edificios antiguos estaban generalmente dotados de espacios más amplios de lo que hoy se estilan, pero, por el contrario, contaban con limitaciones técnicas que el diseño industrial actual ha evolucionado. 

El reto con el que nos encontramos radica en alcanzar soluciones lo más eficientes posibles dentro de adecuaciones económicamente viables.