Este sábado 6 de abril, cuando el reloj marque las 00.00 horas en Chile continental y peninsular, exceptuando la región de Magallanes, los relojes se deberán retrasar una hora para inicio al horario de invierno. Este año el gobierno decidió adelantar el cambio de hora a al primer fin de semana de abril.
El Dr. Pablo Guzmán, especialista en trastornos del sueño de Clínica Somno, comenta cuáles son las consecuencias de este nuevo cambio de horario.

Este sábado 6 de abril los relojes deberán atrasarse una hora para dar comienzo al horario de invierno, el que por primera vez durará cinco meses y que finalizará el primer fin de semana de septiembre. La idea es que podamos empezar el día con más luz, dado que en invierno las jornadas son más cortas, amaneciendo más tarde y oscureciendo más temprano. Con esta medida el sol no debería salir ningún día más allá de las 8 a.m.

Así lo explica el neurólogo de Clínica Somno, Dr. Pablo Guzmán: “La idea de este cambio es que tengamos más luz en la mañana al despertar para funcionar bien durante el día. Y para eso necesitamos algo de luz al amanecer y no despertar a oscuras, que puede alterar nuestro marcapaso o ciclo carcadiano”. Agrega que, “este cambio es bastante favorable, porque el día del cambio habrá una hora más para dormir, lo que es una oportunidad para ordenar los horarios de sueño y descanso”.  

Además agregó que: “El horario de invierno es el mejor para Chile, ya que lo ideal es tener luz en la mañana. Cuando se mantuvo el horario de verano, las personas se levantaban prácticamente hasta 3 horas antes del amanecer”.

Los más afectados

Según el especialista, los más afectados con estos cambios de horarios son las personas de la tercera edad, que se acuestan y levantan temprano, incluso sin despertador. “Si se siguen levantando con la misma luminosidad del horario de verano, van a tener que esperar 1 hora más para empezar el dia, porque el hora se atrasa”.

Recomendaciones para que el horario de invierno sea más llevadero

El tiempo de adaptación de las personas es aproximandamente de una semana. Lo ideal es ir corriendo la hora de dormir para que las personas se vayan a acostar a la misma hora que lo hacían antes del cambio: “Por ejemplo, si un niño se acuesta a las 20.30 horas, lo ideal es ir corriendo durante una semana su ida a dormir unos 15 minutos antes durante la semana, hasta llegar a un horario adaptado el día del cambio” agregó el neurólogo de Clínica Somno.

Para que el horario de invierno sea más llevadero, el especialista entrega una lista de recomendaciones sobre higiene del sueño para que el cuerpo no sufra con el ajuste horario:

1)    Acostarse desde el jueves anterior al cambio de horario 15 minutos más tarde todos los días, ya que nos levantaremos más tarde.  

2)    Desconectar aparatos electrónicos una o dos hora antes de acostarse.

3)    Luego del cambio de hora, evitar las siestas para acumular las cargas de sueño para la noche.

4)    Comer liviano antes de acostarse la noche previa al cambio de horario: al dormir una hora más habrá más hambre al despertar.

5)    Evitar el consumo de bebidas energizantes o café.
 

Sí requieres más información sobre este tema puedes ingresar al sitio web de Clínica Somno (www.somno.cl) y agendar una cita con un especialista.