“Herramientas y metodologías que intentan facilitar las compras públicas, pero que terminan dificultando los procesos.” 

En los últimos años las herramientas que entrega la entidad encargada de las compras públicas ha ido evolucionando, logrando transparentar los procesos y las adquisiciones que realizan las distintas entidades públicas, sin embargo, aún falta lograr optimizar los tiempos en los diversos procesos de adquisición. 

Uno de los principales cambios que se han observado en los Convenios Marcos es la llegada de la nueva plataforma Magento, en la que se encuentran diversas tiendas y sus características la convierten en un sitio poco práctico, tanto para el comprador como para el Proveedor.  

Nos encontramos de forma paralela con una reducción significativa de Convenios Marcos, esto impactó de forma directa a los compradores, ya que productos que adquirían de forma sencilla buscándolo en el catálogo electrónico, ahora deben revisar diversos métodos para poder conseguirlos, ejemplos de ello, se observan al realizar un proceso de compra Ágil, armar licitaciones, utilizar las bases tipo para levantar procesos simplificados, realizar tratos directos o en el mejor escenario, buscar en los catálogos de convenio marco que quedan si el producto se encuentra disponible. 

La plataforma Magento dividió los convenios marcos disponibles en múltiples tiendas (13 tiendas Magento y la tienda antigua), por lo que los compradores deben navegar en los diversos convenios para buscar los pocos productos disponibles y la mayoría de las tiendas basadas en la plataforma Magento se encuentra con productos obsoletos, ya que no permite la incorporación de productos nuevos. 

Si analizamos otra metodología, que se enfoca en adquisiciones pequeñas, nos encontramos con la Compra Ágil este proceso aparecio para reemplazar la extinta Microcompra, recordemos que las adquisiciones denominadas “Microcompra” buscaba que los proveedores integraran sus sitios web transaccionales para facilitar la búsqueda de las 3 cotizaciones que pedían las adquisiciones inferiores a 10 UTM, esta metodología que buscaba apoyar a las pymes no las favorecía, debido a que debían disponer de sitios web transaccionales, algo prácticamente imposible para una empresa pequeña. 

 

Con la llegada de la Compra Ágil, el limite de las 10 UTM subió a 30 UTM, mientras que, al tiempo de funcionamiento, levantó un módulo enfocado en este proceso. Con la entrada en marcha, fueron mejorándolo incorporando nuevos filtros y abriendo la opción de adjudicación a múltiples proveedores, pero el módulo aún se encuentra al debe en la transparencia de su adjudicación, ya que al revisar múltiples resultados, uno puede ver que no seleccionan al proveedor más barato y en la glosa indican que el proveedor adjudicado cumple con los requisitos solicitados, fundamento que no siempre permite dejar conforme a los proveedores que presentan precios mas económicos. 

 

La plataforma de Mercado Publico nos entrega una herramienta bastante interesante y que sirve para proyectar las posibles adquisiciones dentro del año la cual es el Plan Anual de Compras (PAC). Para armar el PAC 2021 las entidades públicas comenzaron a trabajar desde el 1 al 30 de diciembre del 2020, según una noticia cargada por la entidad de compras públicas, indican que “mediante esta planificación anual se espera una mejor y mayor eficiencia y transparencia en las contrataciones del Estado.” 

Al revisar la información del PAC, nos encontramos con planificaciones cargadas en diversas partidas presupuestarias que no calzan con la adquisición un ejemplo podría ser la adquisiciones de software en las partidas de combustibles, por lo que no se hace fácil trazar la compra planificada, por otra parte, detectamos que las entidades no van modificando las planificaciones en el transcurso del año por lo que una herramienta como el PAC termina perdiendo credibilidad con la información errónea y muchas veces obsoleta. 

 

Una triangulación interesante se podría formar si el presupuesto de la nación se encontrara más detallado en sus diversas partidas, como por ejemplo la partida 22 de bienes y servicios, ya que se podría realizar un cruce del presupuesto disponible por las diversas entidades con la información que planificó comprar esa institución (revisando el plan anual de compras) y por último cruzarlo con la información de las órdenes de compras (compras que ya se realizaron) que se emiten por la plataforma de Mercado Público donde el optimo seria que por obligación las OC  detallen el código de la partida presupuestaria por donde se utilizaron los recursos económicos. 

 

Con estos 3 puntos claves la herramienta del PAC tendría un papel fundamental en la planificación y adquisición de productos, debido a que les serviría a los proveedores para saber qué entidad pública aún tiene recursos y qué es lo que pretende adquirir y también les serviría a las entidades fiscalizadoras para visar que los recursos se utilicen de la forma planificada. 

 

Finalmente, esperamos que estas herramientas, con el tiempo vayan evolucionando, pues en el último tiempo demuestran todo lo contrario, ya que han complejizado los diversos procesos.