No es un secreto que la presencialidad dejó de ser un escenario mandatorio para las empresas desde hace algunos meses, en gran medida debido a la pandemia. Por eso me gustaría empezar definiendo “virtualidad” como concepto y resaltando su gran importancia al día de hoy.  

La virtualidad nos ofrece nuevos espacios de colaboración y relacionamiento, y nos permite educarnos y reunirnos a distancia, es una actividad a la cual nos estamos adaptando aún. Por un lado, sólo un sector de la población tiene una conexión adecuada para una experiencia de colaboración remota incluyendo el hardware y los servicios, y, por otro lado, está otro grupo que, aunque puede accesar a dichos servicios, no utiliza las herramientas adecuadas para optimizar esa actividad o experiencia.  

Es importante hacer una mezcla entre varios factores a la hora de colaborar desde la virtualidad, detalles personales como tener un espacio de trabajo iluminado y cómodo, acoplarnos a un horario, y otros más corporativos para no descuidar, como la privacidad y seguridad. 

 Debemos tener en cuenta que esta virtualidad ha llegado para quedarse, ya sea con una modalidad de trabajo o de estudio remoto, presencial o hibrido, la forma en la que nos relacionamos ha cambiado y con eso la forma en la que vivimos. 

Ahora bien, cuando hablamos de esto, se nos presenta otro concepto que va de la mano, y es la transformación digital.  

Transformación Digital 

La transformación digital o reconfiguración digital, ha puesto a nuestro alcance herramientas para empoderar al empleado, para automatizar procesos y hacerlos más eficientes, la forma en la que colaboramos con el equipo de trabajo ha cambiado con el uso de herramientas como Micosoft Teams o Google Meet entre otras. 

Un punto no menor a tomar en consideración es la inversión que se debe hacer en la adquisición de una plataforma adecuada de colaboración, un computador o dispositivo con recursos limitados hará que la sesión se sienta torpe o lenta, audio inadecuado hará que el mensaje no se entienda de manera adecuada y una cámara de baja resolución evita que nuestros interlocutores establezcan de manera idónea esa conexión no verbal que se realiza desde el lenguaje corporal, o simplemente no sabremos si nos están prestando atención, por esto es importante que la compra de los dispositivos necesarios no se vea como un gasto, sino como una inversión. 

Habiendo dicho esto, y con base en los últimos meses, podríamos decir que las mejoras en procesos se harán en 3 grandes pilares: 

Los usuarios, colaboradores o recurso humano, motor esencial de nuestras empresas y sociedad, quien desde cualquier lugar exige estar conectado y con toda la información al alcance de su mano, dispositivos más robustos y orientados a la conectividad serán cada vez más comunes y accesibles. 

Las redes por las cuales se transmiten y procesan las grandes cantidades de datos que generan y consumen los usuarios y el datacenter, ya sea como nube, como datacenter físico o hibrido. Es acá donde toda la información generada es procesada y transformada en los datos que permitirán a nuestras empresas, colegios, universidades y lugares en general para estar conectados. 

Por último, aunque no menos importante y que no debemos dejar de lado en estos pilares, son la seguridad, privacidad, movilidad, gobernabilidad, y disponibilidad o accesibilidad de los datos. 

Recomendaciones en materia de seguridad. 

La seguridad de los accesos y plataformas tecnológicas empieza por nosotros mismos, es por eso que debemos, aplicar algunas recomendaciones en medida de lo posible: 

Orden y limpieza del escritorio y nuestra zona de trabajo, con esto tendremos a la mano la información necesaria ya sea en formato digital o formato físico además el orden nos ayuda a mantenernos enfocados. 

Usar contraseñas y / o bloqueo y procurar que sean diferentes entre un dispositivo y otro, nunca se deben compartir con un extraño o tercero, idealmente utilizar un dispositivo único para datos sensibles. 

Mantener respaldo actualizado de tus datos: un respaldo físico de tus datos puede entregar un escenario de recuperación en caso de desastres bastante atractivo en comparación a planes en la nube que cuales generen gastos adicionales por algún caso de recargo que aplique. 

Qué esperar este 2022. 

Si han escuchado términos como, por ejemplo, el metaverso, se estarán preguntando como interactuemos con este nuevo mundo virtual y para comprender estas tecnologías lo primero, es desaprender muchos de los prejuicios que podríamos tener en temas como videojuegos, pantallas o tecnologías similares y ver desde cero las tendencias hacia la realidad aumentada, realidad virtual y similares.  

El metaverso es un mundo virtual que amplía el mundo físico en digital y aunque podría lucir como un mundo de videojuegos, esta réplica de la realidad no está pensada para jugar sino para simular o reproducir muchas de nuestras cotidianidades, como trabajar, ir a conciertos o ir de compras.  

Esta tecnología se complementa con accesorios de realidad virtual y estos a su vez con sistemas de criptoeconomia, creando un ecosistema digital multiplataforma y accesible desde cualquier dispositivo. 

Cada día este tipo de soluciones son más accesibles y junto con más adeptos también llaman la atención de diseñadores y programadores que hacen que esta tendencia se convierta en más que una moda. 

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