Si tienes microondas es probable que sea uno de tus electrodomésticos más utilizados. Es que sus aplicaciones son casi que infinitas; puedes calentar comida, descongelar alimentos, hervir agua o preparar queques individuales. Solo, por seguridad, jamás deberías colocar metal o plástico no habilitado en su interior.

Pero como es un receptáculo de alimentos, se debe mantener una limpieza regular. Al calentar las comidas las puedes cubrir con tapas plásticas fabricadas para esto. Así, puedes evitar salpicaduras más grandes, pero aun así deberías tener una rutina de limpieza.

Es que por la presencia de diferentes alimentos, el calor y la humedad; los microondas se convierten en el ambiente ideal para la proliferación de bacterias.

“En el microondas se descongelan carnes crudas y después se ponen a calentar otros alimentos, como pan o leche. Eso explica la necesidad de que exista una rutina, donde cada vez que se salpica se limpie“, explicó Ana Karina Peralta, directora del Centro de Inocuidad Alimentaria de la Universidad de Talca.

¿Cada cuánto tiempo lo debería limpiar?

“Una limpieza profunda debería ser una vez a la semana, pero lo ideal es limpiarlo inmediatamente cada vez que se use -especialmente si se producen derrames-, ya que los restos de alimentos quedan con humedad y se pueden desarrollar patógenos“, explicó Peralta.

En tanto, según Liliana Maier, profesora de Inocuidad Alimentaria y Microbiología de la Universidad Santo Tomás, el buen cuidado del electrodoméstico te ayudará a evitar enfermedades estomacales por “contaminación cruzada”.

Esto es uno de los principales peligros al momento de enfrentarnos a diferentes comidas y que depende completamente de la higiene y orden dentro de la cocina.