La Bolsa de Productos es una plataforma de subasta pública que permite adelantar el pago de facturas, lo que trae como consecuencia que los proveedores pueden acceder a bajas tasas de descuento sin exigencia de garantías ni responsabilidad posterior en el pago.

La Bolsa de Productos de Chile es un mercado público y transparente que tiene como objetivo proveer una plataforma de subasta pública para la transacción de productos, contratos, facturas y sus derivados, junto con ser una alternativa de inversión de renta fija de corto plazo con buena rentabilidad y bajo riesgo para los inversionistas.

Durante enero y julio de 2017 la Superintendencia de Valores y Seguros y la Bolsa de Productos de Chile (BPC), aprobaron 26 nuevos pagadores para ser transados en la rueda bursátil. Entre ellos destacan las municipalidades de Vitacura y Las Condes, organismos gubernamentales, Servicio de Registro Civil e Identificación y el Instituto de Previsión Sociall empresas del rubro construcción, como Besalco y Constructora Asfalcura, por nombrar algunas.

Las solicitudes de inscripción de nuevos pagadores nacen desde los corredores de Bolsa de Productos (que actualmente son 13). Ellos, al tener clientes que son proveedores de productos o servicios de alguna empresa que no esté inscrita, elevan la solicitud para luego poder transar sus facturas en este mercado.

Para la concreción de este proceso se presentan a la BPC los informes de clasificación de riesgo local o internacional, o los estados financieros de las empresas según corresponda. A la fecha hay 345 inscritos, entre empresas pagadoras y garantizadoras.

“Mientras más empresas pagadoras estén inscritas en la Bolsa de Productos, más pymes tendrán la oportunidad de adelantar el pago de sus facturas y mejorar la liquidez de sus operaciones bajo condiciones realmente beneficiosas en comparación al factoring tradicional”, señaló Christopher Bosler, gerente general de la Bolsa de Productos.

Cabe recordar que, al adelantar el pago de una factura a través de la Bolsa de Productos, los proveedores pueden acceder a bajas tasas de descuento, sin exigencia de garantías ni responsabilidad posterior en el pago.