Una serie de cambios en el Programa de Alimentación Escolar tiene preparados el organismo para marzo del próximo año. En total se verán beneficiados cerca de 1.600.000 niños de 11.000 establecimientos en todo el país.

Una de las preguntas que algunos se están haciendo respecto al Programa de Alimentación Escolar (PAE) es qué novedades traerá el próximo año. Desde la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), en entrevista con Información de Mercados, su director nacional, Jaime Tohá, nos entregó los lineamientos que tienen definidos para la licitación cuya puesta en marcha será en marzo de 2019.

De acuerdo con Tohá, el PAE “es un programa que tiene un tremendo impacto en el país”. Las cifras son contundentes. Su presupuesto es de $610.000 millones, atiende aproximadamente a 1.600.000 niños en 11.000 establecimientos a lo largo del país y en promedio entrega unos 4 millones de raciones diarias, incluyendo desayuno, almuerzo y algunas colaciones que se dan en la tarde.

De partida, una de las principales mejoras que ha estado impulsando el organismo es que la comida sea más rica. En ese sentido, su parámetro para calificar un plato como bueno es de un 75 por ciento de aceptación. “Hemos subido platos que estaban al 40-45 por ciento. Después de nuestras intervenciones gastronómicas, están llegando al 95 por ciento, porque se hacen cambios radicales en la forma de preparar un mismo ingrediente”, apuntó Tohá.

Se presentarán modificaciones en los menús y los productos. “Es un cambio de lógica. Los productos tienen que ser de buena calidad, tienen que ser locales, ojalá de la región”, comentó el director. Para ello, están trabajando con distintos institutos de formación profesional para aportar nuevas recetas, formas y productos. “Hasta hoy día se definía en Santiago lo que comían los niños de Arica a Punta Arenas. La idea es que eso se vaya definiendo cada vez más a nivel regional”, agregó.

Así también, buscan incorporar pescados y mariscos con mayor frecuencia, junto con productos como la quínoa, las legumbres, la sal de mar, la miel, etc. Su trabajo ha contado con el apoyo de un grupo de chefs dirigidos por Juan Pablo Mellado, director del Laboratorio Gastronómico, quien busca dar un salto importante en el nivel gastronómico del programa.

Las modificaciones son varias más, como el uso de recetas extranjeras en los establecimientos por la llegada de distintos inmigrantes, más maquinaria en las cocinas, a modo de prueba en algunos colegios el pasar de bandeja a vajilla, fortalecer el sistema biométrico para saber quiénes realmente están recibiendo el alimento y cuál es la aceptación, entre otras.

Aseguramiento de la calidad

Uno de los temas en los que Tohá puso énfasis fue el cambio del sistema antiguo de aseguramiento de la calidad a una versión que denominó más moderna. “Hoy día nosotros entramos sancionando de inmediato, sin que la empresa tenga la posibilidad de haber recibido una orientación, un comentario, una corrección. Lo cual, nosotros creemos que es un sistema que no necesariamente incentiva la calidad.”, explicó.

Con los contratos de marzo del próximo año comenzará a correr un nuevo sistema que consistirá en hacer visitas, establecer acuerdos para subsanar fallas y, según el comportamiento de la empresa, se pasará a la conducta sancionatoria, en caso que aplique. “Pero primero hay una etapa de certificarse, de adquirir procesos de aseguramiento a la calidad y de buscar que, a través de la gestión del propio contrato, la empresa haga las mejoras que nosotros le vamos detectando”, precisó el director.

Con todo, la meta del programa apunta al bienestar de los alumnos, de manera que tengan las condiciones de salud y estado de ánimo adecuados para estudiar. Un gran programa cargado de mejoras, algunas ya vigentes y otras por implementarse en el próximo año escolar.