En energía la adjudicación está dada por el valor agregado, con el objetivo de potenciar el ahorro y mejorar la productividad energética, según comentó el Director Ejecutivo de la agencia que vela por este tema, Diego Lizama.

La Agencia de Eficiencia Energética implementa programas y proyectos específicos que impulsan la disminución del consumo energético, se enfocan en los principales sectores de consumo que son minería, transporte y edificación. Además trabajan en conjunto con el Estado.

Es un mercado que va en aumento debido al ahorro de energía y productividad, es por ello que Información de Mercados conversó con el Director Ejecutivo de la Agencia, Diego Lizama, quien señaló su forma de trabajo y por qué es importante este tema.

¿El desarrollo tecnológico lleva a una empresa a tener mayor eficiencia energética?

Sí, ambos tienen relación, pero no solamente para incrementar la productividad y eficiencia, sino también desde el punto de vista de monitoreo, toma de decisiones y saber cómo se comporta esta nueva tecnología.

¿Qué rol juega el estado en el aumento de eficiencia energética en un país?

El estado tiene que propiciar el mercado de la eficiencia energética, romper las barreras que puedan existir, promover en las industrias como la minería que tienen un impacto país. También tienen el rolo ejemplificador para empujar esta arista de la energía.

Esto es un cambio cultural de corto y largo plazo. Las inversiones que realizan las empresas por temas de productividad son al corto plazo; sin embargo, al largo plazo se apuesta a un cambio cultural; para ello se trabaja desde párvulo a 4° medio, luego con técnicos y universitarios para que en el futuro sean adultos muchos más responsables y conscientes del uso eficiente de la energía.

¿Qué mercados se abre con la eficiencia energética?

Nosotros implementamos políticas públicas, nos pasan un programa y al ejecutar un proyecto, como el alumbrado público, un simple recambio de iluminación que se transforma en un proyecto más complejo. Estas bases de licitación ayudan a la formación de la empresa, la educan y la transforman en cómo debe presentarse a la licitación.

Es un proyecto mucho más elaborado con valor agregado; incluso las empresas que no ganan se les entrega un documento de 20 páginas donde se indica en qué falló y qué debe hacer para presentar propuestas de eficiencia energética.