A principios de agosto, Falabella lanzó una fuerte señal al mercado respecto a la relevancia de consolidarse en el terreno del e-commerce tras adquirir por la suma de US$ 138 millones la totalidad de Linio, un sitio de comercio electrónico con presencia en ocho países de Latinoamérica.

Consultado al respecto, George Lever, director del Centro Economía Digital de la Cámara de Comercio de Santiago, entregó a Información de Mercados un análisis de esta adquisición junto con su visión del e-commerce en el país.

“Es la primera vez que vemos a un gran retailer aproximándose a este modelo a través de la adquisición de un marketplace existente”, dijo Lever.

“Es una señal clara de la relevancia estratégica que ha alcanzado el comercio electrónico para los retailers locales, reforzando las tendencias vistas en los últimos años, que en general apuntan hacia la adopción de modelos de omnicanalidad. Revela también la importancia que ha adquirido el formato marketplace dentro de dichas estrategias, permitiendo ampliar el modelo de comercialización hacia plataformas en que participan múltiples proveedores. En este caso, además, es la primera vez que vemos a un gran retailer aproximándose a este modelo a través de la adquisición de un marketplace existente, lo que abre un nuevo escenario para el mercado local”, comentó.

En la Cámara de Comercio de Santiago sostienen que el e-commercer se ha transformado en el principal dinamizador del retail chileno, modificando los modelos estratégicos de las empresas, generando nuevo emprendimiento y agregando valor a los consumidores.

“En los últimos años vemos una pérdida de protagonismo en los planes de inversión que apuntan a ampliar las redes físicas de comercialización, y un aumento de las inversiones en plataformas tecnológicas, comercio móvil, marketing digital y logística”, graficó.

Para Lever, el modelo marketplace modifica la lógica de distribución de los grandes players locales, incorporando el concepto de las grandes plataformas de distribución, en las que pueden participar gran número de pequeños y medianos proveedores. De este modo, los modelos lanzados en forma reciente por algunos retailers y ahora la adquisición de marketplaces puros ratifican esta tendencia.

El escenario del comercio menor

Según el experto, el pequeño comercio se mantuvo largo tiempo al margen del fenómeno del comercio electrónico. En los últimos años esto le trajo grandes costos en términos de menores ventas e incluso cierres. Así como también, en algunas categorías de bienes durables disminuyó el número de pequeños comercios y desaparecieron empresas.

Se produjo una suerte de “punto ciego”, en que pequeños proveedores desparecieron del radar de los consumidores en ciertas categorías, al no estar presentes en el principal canal de ‘vitrineo’, Internet. Esto se agudizó con el fuerte avance reciente del uso del móvil como forma de navegación. Todo esto ha contribuido a ensanchar las brechas entre grandes y chicos.

“En forma mucho más reciente vemos gran preocupación por parte de los comercios pequeños por estar presentes en el mundo online, lo que es una buena señal para contribuir a disminuir estas brechas. El comercio electrónico adquiere así estatus estratégico en esos segmentos, al igual que lo ha hecho en el gran comercio”, apuntó Levy.

Para finalizar, las proyecciones del comercio electrónico apuntan al alza. Frente a esto, Levy señaló que este año esperan superar los US$ 5 mil millones en ventas online este año (frente a los US$ 4 mil millones registrados en 2017). “Nuestras proyecciones apuntan a mantener tasas de crecimiento de al menos un 30% en los próximos años, con avances tangibles en logística, incorporación de gran cantidad de nuevos operadores –principalmente pequeño comercio– y una fuerte penetración del comercio móvil”, agregó.