NOTICIA DIARIA – REVISTA DIGITAL

Seguramente, tu empresa inmobiliaria ha dado el paso definitivo hacia la digitalización, y esto ha sido un gran avance. Utilizar softwares inmobiliarios, sin duda, han disminuido gastos operativos y eficientado los procesos. Sin embargo, puedes dar un paso más allá al implementar los smart contracts en tus actividades relacionadas con el arrendamiento y la compra venta de propiedades.

Los smart contracts o contratos inteligentes se pueden utilizar en:

  • Contratos P2P como un competidor completo al sistema financiero actual.
  • Venta o renta de propiedades como automóviles, teléfonos, casas u otros bienes raíces o elementos no físicos controlados a través de la cadena de bloques o blockchain que reduce el fraude y los honorarios de mediación para terceras partes. Además, permiten el pago de arriendo de propiedades en línea sin retrasos.
  • Automatización de herencias estableciendo la asignación de los activos tras el fallecimiento.
  • Seguros: partes de accidente, pagos de la compañía para reparaciones, reducción del fraude en accidentes.

¿Qué te permitirán los smart contracts? Poner la tecnología de vanguardia al servicio de tu negocio, propiciando mayor transparencia y seguridad en el cumplimiento de las condiciones del contrato bajo términos que se mantienen fijos e irreversibles. Más adelante veremos cómo es que se llega a esto.

Empezaremos diciendo que, aunque un contrato, como los conocemos hasta ahora, especifica exactamente las obligaciones y derechos de las partes, los tiempos y características de los acuerdos a los que lleguen y las sanciones ante las omisiones o incumplimientos, y este se realiza por escrito, ya sea ante testigos o notarios; puede prestarse a interpretaciones que, ante un pleito judicial, pueden ponerse a favor de uno u otro de los firmantes dependiendo de la habilidad de los abogados.

En cambio, un contrato inteligente es capaz de ejecutarse y hacerse cumplir por sí mismo, de manera autónoma y automática, sin intermediarios ni mediadores. Evita la interpretación, al no ser verbal o escrito de la manera tradicional. Los smart contracts se describen en códigos informáticos y con lenguaje de programación. Esto quiere decir que los términos del contrato son puras sentencias y comandos en un código determinado.

Un smart contract puede ser creado y llenado por personas físicas y/o morales. Pero también puede ser creado por máquinas u otros programas que funcionan de manera autónoma y tiene validez sin depender de autoridades o profesionales especializados. Esto se debe a su naturaleza, es decir, involucra tecnología blockchain, que almacena las instrucciones y le confiere un carácter descentralizado, inmutable y transparente. Solamente fallan cuando están mal programados.

La diferencia entre otras operaciones que se realizan en internet es que estos no están centralizados por una entidad, como pudieran ser los bancos, e incluyen las tecnologías: bitcoins, blockchain y hash.

Los smart contracts fueron posibles a raíz del surgimiento de los bitcoins, es decir de criptomonedas o monedas virtuales no oficiales o emitidas por ningún Estado que permiten transacciones seguras, aún entre personas que no se conocen o que permanecen en el anonimato y de distintos puntos del planeta. Sus transacciones se realizan a través de internet en códigos cifrados o hash y confirmados de manera múltiple por los propios integrantes de la red o del ecosistema.

Para garantizar la seguridad de los smart contracts se utiliza la tecnología blockchain que es un conjunto de herramientas que permiten mantener un registro distribuido, descentralizado, sincronizado y muy seguro de la información. Estas cadenas de bloques trabajan desde ordenadores u otros dispositivos diversos, es decir, que no todo se concentra en un solo servidor sino en una comunidad de estos y ninguno tiene preponderancia sobre los otros. Esto vendría a cumplir la función de un registro público en las operaciones digitales, ya que permite identificar a cada persona y dispositivo de forma única y almacenar y trazar esa identificación en todo momento.

Descentralizado significa que no hay una única entidad que tenga control sobre todo el procesamiento y sus ventajas principales son:

  1. Resistencia a ataques. Los sistemas descentralizados son más costosos de atacar, destruir o manipular, porque no tienen puntos centrales sensibles que puedan ser atacados.
  2. Resistencia a la colusión. Es mucho más difícil para los participantes de sistemas descentralizados beneficien a una persona o modifiquen la información a expensas de los otros participantes, por el contrario, puede seguirse con mayor confiabilidad la información que ahí se maneja. Es muy poco probable que sean corruptibles.
  3. Tolerancia a fallas. Los sistemas descentralizados tienen menor probabilidad de fallar accidentalmente, porque se forman de varios componentes separados. Por ejemplo, es menos probable que 5 de 10 computadoras fallen al mismo tiempo a que falle una que centraliza la información. Este principio no es controvertido, y se usa en la vida real en muchas situaciones, incluyendo motores de avión, grupos electrógenos de reserva en lugares como hospitales, infraestructura militar y la diversificación de portafolios financieros.

A pesar de que blockchain es una tecnología cuya implantación es incipiente y reciente, y de la cual pocos profesionales tienen claro qué aplicaciones puede llegar a tener, no cabe duda que por sus ventajas se extenderá a muchos ámbito del mundo de los negocios.

En cuanto al sector inmobiliario, son muchas las ventajas que puede ofrecerle un contrato inteligente, tanto al vender un inmueble, arrendar una propiedad o, incluso, para garantizar la comisión de los profesionales inmobiliarios que negocian la propiedad de un tercero.

Deloitte elaboró un documento donde explica el impacto del blockchain en los bienes raíces corporativos. Señala las ventajas de contar con smart contracts en el sector inmobiliario:

  1. Liquidación casi en tiempo real: La cadena de bloques permite la liquidación casi en tiempo real de las transacciones registradas, eliminando la fricción y reduciendo el riesgo, pero también limitando la capacidad de contracargo o cancelar transacciones.
  2. Se elimina el entorno sin confianza. La tecnología blockchain se basa en pruebas criptográficas, lo que permite a dos partes realizar transacciones directamente entre ellos sin la necesidad de un tercero.
  3. Cuentas con un libro mayor distribuido. La red distribuida de igual a igual -peer to peer- registra un historial público de transacciones y prueba que la transacción ocurrió.
  4. Es irreversible. La cadena de bloques contiene un registro seguro y verificable de cada transacción realizada. Lo que mitiga el riesgo de doble gasto, fraude, abuso y manipulación de transacciones.
  5. Resiste a la censura. La criptoeconomía incorporada en el modelo blockchain evita que la información o los términos de un contrato sean manipulados a conveniencia de una persona.

En América Latina, todavía no se ha generalizado el uso de smart contracts en el sector inmobiliario porque hay vacíos legales en la mayoría de los países. Sin embargo, empiezan a considerarse y serán parte del día a día en el mundo inmobiliario. Con el auge de las criptomonedas en países como Venezuela, Colombia y República Dominicana y el crecimiento de las plataformas de intercambio de criptomonedas en Guatemala, Panamá y Costa Rica, no falta mucho para que la adopción de esta tecnología termine imponiéndose e impacte a los actores de la industria inmobiliaria.

fuente:breal.cl

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