La salud digital, e-salud y el marketing digital en salud son términos confundidos en ocasiones, y aunque están muy relacionados, no son lo mismo.

Todos los años aparecen, de forma más o menos constante, artículos y posts en blogs o redes sociales hablando de ‘’salud digital’’ o ‘’transformación digital en salud’’, mencionando palabras tecnológicas de moda como Blockchain, Internet of Things (IoT), Big Data, Machine Learning, o Inteligencia Artificial (AI).

En todo este frenesí de tecnologías digitales y sus potenciales aplicaciones sanitarias, existe también mucha confusión en cuanto a qué etiquetamos como ‘’salud digital’’, porque no es cierto que cualquier tecnología que se utilice en el ámbito de la salud, ya cuenta como ‘’salud digital’’ o ‘’e-health’’.

Salud Digital: definición

Tomando como referencia varias publicaciones científicas extraídas de Pubmed (artículos de 2016, 2017, 2018 I y II) así como la propia definición de la OMS, la salud digital se define, en su forma más básica y general, como ‘’el uso de las tecnologías de la información y la comunicación para mejorar la salud y campos relacionados con la misma’’

Como todos los años aparecen nuevas tecnologías que entrarían dentro de esta definición, esta se amplía constantemente un poco más para cubrir esta realidad cambiante.

A día de hoy, la salud digital incluye:

– La convergencia de las tecnologías digitales con la salud, la asistencia sanitaria, la vida y la sociedad para mejorar la eficiencia de la prestación de asistencia sanitaria

– Tecnologías digitales que hagan a los medicamentos más personalizados y precisos.

– Uso de tecnologías de información y comunicación para ayudar a abordar los problemas de salud y los desafíos que enfrentan las personas bajo tratamiento.

– Soluciones y servicios de hardware y software.

– Desarrollo de sistemas de salud interconectados para mejorar el uso de tecnologías computacionales, dispositivos inteligentes, técnicas de análisis computacional y medios de comunicación para ayudar a los profesionales de la salud y sus clientes a controlar enfermedades y riesgos de salud, así como a promover la salud y la salud y bienestar.

Esta definición irá evolucionando junto con las tecnologías digitales, pero siempre se tratará de una disciplina en la que una o varias herramientas digitales intervengan en el diagnóstico, manejo, predicción o prevención de una enfermedad.

Que NO es Salud Digital

Entre algunos de los muchos artículos que hablan de salud digital, encontramos menciones a cualquier tecnología digital que esté mínimamente relacionada con el sector salud para poner la etiqueta de ‘’salud digital’’.

Una página web de una clínica oftalmológica que incluya un formulario web, que tenga una app para gestionar citas o tenga una estrategia de redes sociales ¿se considera salud digital?

Salud Digital es cuando desarrollas una tecnología que facilita el tratamiento sanitario de un paciente, como una parte más del abordaje terapéutico.

Todas las tecnologías que facilitan la gestión de procesos de una empresa sanitaria, pero no la propia salud del paciente, NO entraría dentro de esta definición ¡Así que cuidado con utilizar esta etiqueta a la ligera!

e-Salud: definición y diferencia con la salud digital

Por si no había bastante confusión con la salud digital, existe otro término relacionado que lleva en uso desde 1999 y que es confundido a menudo como sinónimo de salud digital, que es la e-salud, esalud o e-health.

En una revisión sistemática de 2005 del uso del término, se encontraron hasta 51 definiciones diferentes de la eSalud. Además de que esa fecha es anterior a muchas tecnologías que hoy entrarían dentro de la categoría de salud digital.

Pero una cosa en la que sí parece que hay consenso según este análisis, es que las iniciativas e-salud no se originan desde el paciente, como es el caso de la salud digital, y que las categorías dentro de la e-salud están más relacionadas con el tratamiento informático de la información sanitaria, entrando dentro de esta definición herramientas como:

– Registro médico electrónico (o historia clínica electrónica)

– Telesalud (incluida la telemedicina)

– eLearning (incluida la formación o aprendizaje a distancia)

– Educación continua en tecnologías de la información y la comunicación

– Estandarización e interoperabilidad

Así que puede decirse que, al menos actualmente, la E-salud es una rama dentro de la salud digital.

Qué cambios implica la revolución digital a nivel sanitario

De la misma forma que las tecnologías digitales han provocado un cambio en la relación de los consumidores (nosotros) frente al mercado (proveedores de salud), esto ha cambiado también la forma en la que los pacientes (consumidores) se relacionan con la información sanitaria y los hospitales, clínicas, farmacias, laboratorios…

Estos cambios ventajosos son comunes a todos los sectores industriales que se han visto beneficiados con la incorporación de tecnologías digitales:

– Democratización de la información: el cada vez mayor alcance y velocidad de Internet nos da la oportunidad de llegar a la vida de casi todos los consumidores de salud del mundo, independientemente de su estatus socioeconómico y su facilidad para contactar con personal sanitario.

– Desarrollo orientado al consumidor: Antiguamente, la industria médica y farmacéutica centraba sus esfuerzos en satisfacer las demandas del personal sanitario, que canalizaba y filtraba las necesidades de sus pacientes

– Comunicación bidireccional: Actualmente, a través de los dispositivos móviles tenemos la oportunidad de crear un canal digital directo para el consumidor de salud, de forma bidireccional. Ellos aprenden de nosotros y nosotros de ellos.

– Generación de datos: El uso por parte de los pacientes de las tecnologías digitales deja un ‘’rastro’’ digital en forma de datos y experiencia de usuario.

Estos canales digitales se pueden utilizar para recopilar grandes cantidades de datos estructurados y no estructurados (Big Data) que debidamente gestionados, pueden conducir a mejores decisiones orientadas a pacientes y tratamientos. El tratamiento de estos datos es lo que se conoce como Data Analysis.

– Mejoras en la productividad: Sistemas de mensajería instantánea cada vez más seguros y veloces ayudan a reducir el tiempo de espera y comunicación entre agentes sanitarios. Esto es especialmente relevante en un sector en el que intervienen muchos niveles distintos.

– Personalización: Relacionado con la generación de datos, y la conectividad que hay entre distintas plataformas digitales, es cada vez más fácil ofrecer soluciones personalizadas, que se adaptan a las características individuales del usuario. Demografía, edad, sexo, altura y peso, preferencias…

Marketing digital en salud y Salud Digital

El marketing digital orientado a empresas de salud tiene la capacidad de acercar los productos y servicios sanitarios a los pacientes de una forma más cercana y precisa que los canales tradicionales como la televisión, el correo y las vallas publicitarias.

Sin mencionar que es simplemente donde están los pacientes ahora mismo: en sus smartphones y ordenadores.

Pero sí que es cierto que, si nos ceñimos a la definición estricta de salud digital, no supone una mejora directa y sustancial de la salud de los pacientes.

Así que, aunque ya me gustaría poder ponerme la medalla, lo cierto es que el marketing digital aplicado a la salud NO sería salud digital, aunque sí que es una herramienta muy importante para dar a conocer , entre pacientes y clientes, a todas estas empresas y herramientas de salud digital que sí que pueden mejorar la salud de las personas.

FUENTE Principio Activa