Los montos destinados a la ejecución de 60 obras generarán oportunidades significativas, no obstante, aún queda mucho por hacer para superar los requerimientos de inversión definidos por los expertos del sector. Una institucionalidad reforzada ayudará a impulsar los proyectos.

La carpeta de proyectos de obras públicas para este y los próximos cinco años es abultada. A principios de septiembre el Ministerio de Obras Públicas (MOP) entregó el detalle de los proyectos en los que se destinarán en promedio poco más de US$ 2.400 millones por año, para sumar una inversión total de US$ 14.591 millones entre 2018 y 2023.

En resumidas cuentas, se aprobó el programa de licitaciones que consiste en unas 60 obras en las que se encuentran 24 iniciativas viales, 18 hospitales, siete aeropuertos, tres tranvías, dos embalses, dos teleféricos, un centro cívico, un estadio y otras obras, incluyendo 15 iniciativas privadas.

Tipo de proyecto(s) Inversión (MMUS$)
24 iniciativas viales 9.631
18 hospitales 2.618
7 aeropuertos 504
3 tranvías 722
2 embalses 823
2 teleféricos 168
1 centro cívico 40
1 estadio 31
Otras obras 54

 

Desde el Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) indicaron que es una gran señal para los inversionistas y para el país. “Comprometerse en un programa de inversiones de más de US$ 14.000 a ser licitados en los próximos cinco años genera oportunidades significativas para quienes son hoy parte de la industria, como para empresas que quisieran entrar al mercado nacional y, hasta ahora, no habían detectado cómo hacerlo desde el país”, señaló el director ejecutivo del CPI, Carlos Cruz.

“Con un programa de esta envergadura, vale la pena para algún aspirante a ser parte de esta industria, instalarse en Chile y participar activamente de los llamados a licitación que están en curso”, apuntaron en el CPI.

Desde el Consejo destacan que este llamado del MOP refleja que se están dando condiciones que hasta ahora no existían, entre ellas, una cantidad importante de proyectos nuevos que venían elaborándose desde hace algún tiempo y que por diversas razones no se habían podido licitar, el término de numerosos tramos de carreteras concesionadas y que requieren volver a licitarse, y la incorporación definitiva de las concesiones de hospitales.

“Es la continuidad de un esfuerzo que se viene preparando desde hace más de cinco años. Se puede asumir ahora este riesgo al contar con una institucionalidad reforzada, luego de la promulgación de la ley que dio origen a la Dirección General de Concesiones, a fines del gobierno pasado”, apuntó Cruz.

La deuda

Sin embargo, los proyectos anunciados recientemente por el MOP apenas compensarían una pequeña parte de la deuda en obras públicas. Es así como las cifras entregadas en el informe Infraestructura crítica para el desarrollo 2018-2027 de la Cámara Chilena de la Construcción, grafican que esta carpeta seguirá al debe.

De acuerdo con el documento, los requerimientos totales de inversión para el período 2018-2027 ascienden a unos US$ 174.505 millones. Si bien se trata de un horizonte de tiempo mayor, los US$ 14.591 millones en proyectos hacia 2023 apenas representan un 8% del monto estimado por los referentes del gremio.

“Los proyectos contemplados en el programa permitirán avanzar en superar el déficit de infraestructura que se ha detectado, pero no lo supera. Pone en marcha un sistema que fue muy exitoso hasta mediados de la década pasada con una propuesta de continuidad que asegura una alta competencia, pero será tarea del MOP profundizar este sistema, darle mayor cobertura e innovar en el tipo de contratos que habrá que diseñar para incorporar nuevas disciplinas, si se aspira a superar el déficit. Está claro que este no podrá ser abordado a partir de los recursos públicos, cada vez más escasos ante las creciente demandas sobre el presupuesto de la nación. Por lo tanto, la inversión privada en infraestructura pública es un requisito para nuestro desarrollo”, indicaron en el CPI.

Asimismo, el déficit en obras públicas se hace notar, sobre todo en los proyectos de infraestructura basal, de apoyo logístico o de uso social, que quedaron desatendidos. “Es evidente que faltan sectores que debieran estar incluidos en este programa. Esperamos el MOP trabaje en esto durante los próximos años, como es el caso de los ferrocarriles, las cárceles y otros establecimientos asociados al sistema de justicia que impera en el país, entre otros.

Fondo de Infraestructura

Otra de las novedades que acontecieron en septiembre fue la puesta en marcha del Fondo de Infraestructura, una empresa del Estado destinada a financiar e invertir en proyectos directamente o a través de terceros.

“Habrá que ver cómo este programa convive con la puesta en marcha de la empresa Fondo de Infraestructura. De hecho, buena parte de los proyectos anunciados por el MOP deberán ser licitados por esta nueva entidad, lo que deberá ser debidamente coordinado para no provocar dificultades institucionales”, graficaron en el CPI.

Una sumatoria de proyectos que supera los US$ 14.000 millones y que se pondrá en marcha junto a nuevas herramientas que ayudarán en la ejecución de los 60 proyectos por licitarse este y los próximos cinco años, para finalmente dar un paso más en el desarrollo del país.